Lista de artículos con la etiqueta ‘Rinitis’

Bronquitis recurrente

Publicado el 17 de Noviembre del 2010 en Consultas

Consulta:
Mi hijo tiene ahora 11 años y ha sido el bebe típico de las bronquitis y la atopia. Recién nacido salió del hospital lleno de granitos y el pediatra ya me dijo que desarrollaría alergias. Efectivamente a los 3 años o quizás antes todo remitió pero al cumplir los 10 ha vuelto a necesitar Salbutamol casi cada vez que se resfría, pero no ha necesitado ni corticoides ni antibióticos. Es deportista y ayer llegó bastante tapado y le administré Salbutamol en dosis de “ataque” (10 pufs y diez respiraciones de cada uno) tal como me indicaron en el hospital la última vez que fuimos. Aunque dominamos bastante los síntomas tanto mi hijo como yo, siempre que puedo me acerco a su pediatra o al hospital a que le den un vistazo. Le hemos hecho dos análiticas de sangre para ver si hay indicios de antígenos pero no parece que salga nada muy evidente en cuanto a alergias. Otro dato es que casi todo el año y sobre todo al levantarse estornuda y moquea bastante. Y por fín, mi consulta es si me recomendáis hacer pruebas de alergia “en serio” y si el hecho de que haya vuelto a aparecer esta sensibilidad a esta edad es preocupante o relativamente habitual. Muchas gracias.

Respuesta:
El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia y adolescencia, con una prevalencia estimada del 9% en los niños de 13-14 años y del 10% en los de 6-7 años. Su hijo presentó un “asma del lactante y preescolar” (término actualmente objeto de controversia), definida como 3 o más episodios de sibilantes (pitos) en menores de 24 meses, independientemente de su causa y que en estas edades es predominantemenete de origen vírico. El niño ha permanecido clínicamente asintomático hasta hace un año, en el que ha reiniciado los síntomas. Pues bien, debe saber que la historia personal o familiar de atopia, como ha ocurrido en este caso, es el principal factor de riesgo de persistencia del asma.

El pilar del diagnóstico de asma es, junto con la clínica, la medición de la función pulmonar mediante la espirometría forzada, permitiendo además clasificar la gravedad del asma, por lo que sí le aconsejo ahondar en el estudio del niño. Este estudio también incluye pruebas para identificar los alérgenos responsables, ya que en el niño mayor la principal causa de asma son los alérgenos inhalados. Las técnicas fundamentales en el diagnóstico alergológico son el prick test o test cutáneo y la determinación de Ig E antigénico específico en suero. Me imagino que ésta última es la que su hijo tiene realizada.

Los síntomas “estornudos y mucosidad matutina” nos hacen pensar en una rinitis alérgica. En nuestro medio, un 80-90% de asmáticos tienen rinitis alérgica. También aconsejo la realización del estudio alergológico para identificar los alérgenos desencadenantes de la rinitis. El tratamiento tanto del asma como de la rinitis se basa en la eliminación de los alérgenos específicos, cuando es posible, y en el uso de medicamentos que disminuyan los síntomas. En este caso podríamos iniciar una budesonida inhalada para el control del asma y un corticoide nasal para el tratamiento de la rinitis.

Recuerda: la información que aparece en esta respuesta puede servir de guía o consejo, pero en ningún caso sustituye la visita y las recomendaciones de su médico, que es quien mejor conoce la enfermedad y las circunstancias particulares del paciente.

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¿La alergia respiratoria, puede llegar a desaparecer definitivamente?

Publicado el 27 de Abril del 2010 en Preguntas Frecuentes

Un niño puede padecer uno solo episodio de alergia respiratoria en su vida y no volver a sufrir ninguno más. No obstante, es relativamente frecuente que estos episodios se vuelvan a repetir posteriormente tras un nuevo catarro, infección o exposición a una sustancia frente a la que se es alérgico. En muchos casos este tipo de alergia desaparece antes de los 6 años de edad.

Bibliografía

[1] Guerrero-Fernandez J. Broncoespasmo. Asociación Española de Pediatría 2007. Available from: URL: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/broncoespasmo.htm

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Alergia respiratoria

Publicado el 26 de Abril del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

La alergia respiratoria, también conocida como hipersensibilidad bronquial o respiratoria, hace referencia a aquellas enfermedades en las que existe una inflamación de las vías respiratorias causada por una reacción o respuesta inmunitaria exagerada del sistema inmune que está desencadenada por sustancias que generalmente no son dañinas [1]. Esta inflamación puede afectar a distintas partes del sistema respiratorio:

  1. Cuando afecta al tejido que recubre internamente las vías superiores, es decir, la mucosa nasal, la enfermedad es conocida como Rinitis Alérgica.
  2. En cambio, cuando la inflamación tiene lugar en el tejido que recubre las vías aéreas bajas, los pulmones y bronquios, se habla de Asma bronquial o Hiperreactividad bronquial. En la hiperreactividad bronquial existe una excesiva susceptibilidad de los bronquios para reaccionar frente a estímulos, es decir, un mínimo estímulo es capaz de desencadenar en el bronquio  una contracción de los músculos que lo rodean para estrechar su calibre y dificultar así el paso del aire.

Estos estímulos desencadenantes son comúnmente llamados alérgenos respiratorios.  Un alérgeno es una sustancia frente a la que el cuerpo reacciona de forma exagerada [2].   Los alérgenos más frecuentes son los pólenes, el polvo, el tabaco, los agentes contaminantes y el epitelio de los animales, los cuales suelen entrar en contacto con las vías respiratorias de forma inhalada.

Incidencia en los niños

La prevalencia en Estados Unidos es del 10 al 20%3. La alergia respiratoria produce una morbilidad significativa. Anualmente, se estima que se pierden 824.000 días escolares como consecuencia de esta enfermedad [3], y es frecuente la coexistencia de alergia respiratoria con otras enfermedades (asma, dermatitis atópica, sinusitis, otitis media). En definitiva, es una enfermedad que compromete los niveles de actividad diaria de las personas que la sufren.

Causas

Causas

Las alergias son relativamente frecuentes y tanto la genética como los factores ambientales pueden jugar un papel importante en el desarrollo de una alergia respiratoria.

Con respecto a la genética como una de las causas de esta enfermedad, en general, este tipo de alergia no se transmite de forma hereditaria de padres a hijos. Sin embargo, si ambos padres padecen alergia, es más probable el desarrollo de la enfermedad en el hijo, e incluso, este riesgo es mayor si es la madre quien sufre de alergia [4].

Además de la genética como causa, la intervención de determinados factores ambientales o alérgenos juegan un papel fundamental en la evolución de la enfermedad. El sistema inmunitario normalmente protege al cuerpo de sustancias nocivas como las bacterias y los virus, pero en una persona con alergias, la respuesta inmunitaria es muy sensible, por lo que también puede reaccionar ante sustancias extrañas, llamadas alergenos, que generalmente son inocuas y que en la mayoría de las personas no causan ningún problema [4].

Así, cuando el sistema inmunitario reconoce un alergeno, libera sustancias químicas, como la histamina para luchar frente a él. Estas sustancias son las responsables de los síntomas que con más frecuencia aparecen en personas que padecen alergia respiratoria: el picor, la hinchazón y el aumento en la producción de moco, entre otros síntomas.

Los alergenos respiratorios más frecuentes son el polen, el moho, la caspa de animales y el polvo [4].

Síntomas

Síntomas

Aunque la mayoría de las alergias respiratorias tienen poca importancia pueden llegar a ocasionar síntomas graves en niños asmáticos y a veces pueden incluso dar lugar al desarrollo de infecciones bacterianas en los órganos afectados.

A pesar de que la alergia respiratoria puede no dar ningún síntoma en los casos en los que sea muy leve, puede llegar a producir dificultad para respirar en los casos más graves [5]. Los signos y síntomas varían, pero pueden incluir con más frecuencia en los casos de alergia respiratoria, los siguientes [1];[2]:

  • Picor nasal.
  • Estornudos.
  • Picor, hinchazón o ardor en los ojos y/o párpados así como lagrimeo ocular.
  • Tos, que suele ser seca o estar acompañada de mucosidad escasa.
  • Congestión ótica o nasal.
  • Dolor de cabeza.
  • Ronquera.
  • Cosquilleo en la región nasal posterior y garganta.
  • Picazón en el paladar.
  • Moqueo frecuente o rinorrea.
  • Problemas respiratorios.

En niños mayores, los síntomas pueden haber estado presentes durante años e incluso ser más leves debido a que el niño ha podido desarrollar tolerancia a los mismos.  Esto ocurre sobre todo en los pacientes con alergia respiratoria al epitelio de animales domésticos. En estos casos los síntomas aparecen de forma repentina después de años de estar asintomáticos. Además, es frecuente la creencia de que el hecho de que el animal estuviera presente antes del inicio de los síntomas del niño, excluye la posibilidad de alergia a la mascota de la familia, aunque esto no es cierto [3].

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

El diagnóstico se realiza por el médico, mediante la realización de un examen físico y un interrogatorio sobre determinados aspectos relacionados con la sintomatología. Conocer los siguientes datos puede ayudar a orientar el diagnóstico [3];[4]:

  • El tipo de síntomas que sufre el niño, bien referidos por él mismo o por sus padres.
  • Las circunstancias en las que aparecen los síntomas de alergia.
  • La existencia de variación estacional clara de los síntomas, es decir, si estos síntomas se presentan  o empeoran durante ciertas estaciones del año, como la primavera o el otoño.
  • Los elementos ambientales que producen la sintomatología, o lo que es lo mismo, si los síntomas se agravan en lugares específicos,  como el hogar, el trabajo o el colegio, o cuando el paciente está cerca de los animales. Para los niños menores de 3 años, es importante conocer datos sobre la cama donde descansa el niño, ya que los colchones de las camas habituales  pueden alojar ácaros en su interior.
  • La reciente adquisición de una mascota en la familia, en ocasiones, la exposición a animales de compañía coincide con el inicio de los síntomas, haciendo más fácil el diagnóstico.
  • Otros síntomas asociados (oculares o respiratorios).
  • Circunstancias que mejoran la sintomatología, como el salir de determinados lugares. Por ejemplo, un niño que mejora cuando está en el colegio puede sufrir una alergia a mascotas o los ácaros del polvo que habitan en su cama.
  • La duración de los síntomas, la mayoría de las estaciones de polen tienen una duración aproximada de unas 6 semanas en los climas más templados.
  • La historia familiar: los niños con padres que tienen alergias o asma son más propensos a padecer alergia respiratoria.
  • Otras enfermedades del niño: los pacientes con antecedentes de eccema infantil (dermatitis atópica) tienen un 70% más de probabilidades de padecer rinitis alérgica, asma, o ambas cosas.

Además, puede ser necesario para el diagnóstico de alergia respiratoria la realización de determinadas pruebas con el fin de determinar si los síntomas corresponden a una alergia real o son causados por otros problemas. Por ejemplo, algunos medicamentos, como el ácido acetilsalicílico y algunos antibióticos, pueden producir reacciones similares a las alérgicas, incluyendo erupciones o brotes.

Un ejemplo son los exámenes de sangre donde se puede medir los niveles de sustancias específicas relacionadas con las alergias, especialmente de inmunoglobulina E (IgE) o eosinófilos, a menudo relacionados con la presencia de alergias [4].

Tratamiento

Tratamientos

En primer lugar, la mejor forma de reducir los síntomas es tratar de evitar lo que causa las alergias. Para ello pueden tomarse las siguientes medidas:

  • Mantener un hogar limpio de polvo, especialmente en el área de las habitaciones.
  • Bañar con frecuencia a las mascotas y mantenerlas alejadas de las habitaciones y muebles tapizados.
  • Cerrar las ventanas de casa y del coche y limitar el tiempo que permanecen abiertas en las estaciones del año en las que haya altas concentraciones de alérgenos desencadenantes.

Además, existen varios tipos de medicamentos disponibles para prevenir y tratar las alergias. El tipo de medicamento recomendado por el médico dependerá del tipo y severidad de los síntomas, la edad y la salud general del niño.

De forma general, los medicamentos que se pueden utilizar para tratar las síntomas de alergias respiratorias comprenden [4]:

  1. Antihistamínicos: Los antihistamínicos están disponibles en muchas formas (cápsulas y pastillas, inyecciones, líquidos, aerosoles).
  2. Corticoesteroides: Son antinflamatorios, también disponibles en muchas formas. Las más utilizadas en niños son la inhalatoria y la líquida por vía oral, aunque a los pacientes con síntomas alérgicos severos se les pueden prescribir inyecciones de corticoesteroides durante períodos de tiempo cortos.
  3. Descongestionantes: Los descongestionantes pueden ayudar a aliviar la congestión nasal. Sin embargo, los aerosoles nasales descongestionantes no se deben usar durante periodos de tiempo prolongados, dado que pueden causar un efecto de “rebote” y empeorar la congestión.
  4. Otros medicamentos: Los inhibidores de leucotrienos son medicamentos que específicamente impiden la actuación de las sustancias que desencadenan las alergias. Zafirlukast y Montelukast están aprobados para aquellas personas con asma, al igual que alergias a espacios interiores y exteriores.
  5. Vacunas antialérgicas: En circunstancias muy concretas, se puede recomendar el uso de vacunas para las alergias (inmunoterapia) en caso de que el alergeno no se pueda evitar y los síntomas sean difíciles de controlar. La función de estas vacunas es impedir que el cuerpo reaccione exageradamente al alergeno. Se administran en forma de inyecciones regulares que contienen el alergeno en dosis ligeramente mayor que la anterior, hasta alcanzar la máxima dosis. Estas vacunas no funcionan para todas las personas y requieren frecuentes visitas al médico.

No obstante, los tratamientos están expuestos de forma general ya que las enfermedades específicas que son causadas por las alergias (como asma, rinitis alérgica) pueden requerir otros tratamientos particulares.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

En algunos casos es probable que este estado de gran susceptibilidad a sustancias del exterior desaparezca con el tiempo (semanas, meses o años). A veces un simple cuadro catarral es capaz de producir un estado de hiperreactividad transitoria que desaparecerá en días o semanas4. Sin embargo, como regla general, una vez que una sustancia haya provocado una reacción alérgica, suele seguir afectando a la persona.

Bibliografía

[1]Stuart I.Henochowicz M. Alergias. Medline Plus 2009. Available from: URL: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000812.htm
[2]Guerrero-Fernandez J. Alérgeno. Asociación Española de Pediatría 2007. Available from: URL: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/alergeno.htm
[3]Jack M Becker M. Allergic Rhinitis. Emedicine from webMD 2010. Available from: URL: http://emedicine.medscape.com/article/889259-overview
[4]Guerrero-Fernandez J. Hiperreactividad bronquial. Asociación Española de Pediatría 2002. Available from: URL: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/hiperreactividad.htm
[5]Guerrero-Fernandez J. Broncoespasmo. Asociación Española de Pediatría 2007. Available from: URL: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/broncoespasmo.htm

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¿Qué diferencia la Rinitis alérgica del catarro común?

Publicado el 16 de Marzo del 2010 en Preguntas Frecuentes

Es importante diferenciar la rinitis alérgica y el resfriado común para evitar la aparición de complicaciones como el asma. La rinitis alérgica es una inflamación de la mucosa nasal debida a una causa alérgica, mientras que el resfriado común es un proceso infeccioso de la mucosa nasal y de la faringe, casi siempre de origen vírico.

Aunque tienen síntomas similares (el moqueo, los estornudos, la congestión nasal y otras molestias comunes), generalmente es posible distinguirlos. El catarro se puede ir acompañado de febrícula o fiebre, su duración es corta, entre tres y cuatro días, tras los cuales, se mejora, y sus síntomas son constantes a lo largo del día. Por el contrario, la rinitis alérgica rara vez se acompaña de febrícula, es más fluctuante que el catarro a lo largo de un día  y no remite en pocos días. Por otra parte la secreción nasal las suele diferenciar: En el caso del resfriado que se prolonga unos días la mucosidad es más espesa, amarillenta e incluso verde, mientras que en el de la rinitis alérgica suele ser líquida y sale, de manera constante, a modo de goteo.

CATARRO COMÚN RINITIS ALÉRGICA
Duración 3-4 días Más duradero: semanas, meses
Fiebre Sí, a veces No
Ritmo Pocos cambios en el día Fluctuante a lo largo del día
Mucosidad Espesa en pocos días Acuosa, constante goteo
Tabla 2. Diferencias sintomáticas entre catarro común y rinitis alérgica.

Ante periodos prolongados de “síntomas catarrales” y dudas sobre un probable origen alérgico debe consultar con su pediatra para que realice un diagnóstico correcto.

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¿Qué relación existe entre la Rinitis alérgica y el Asma alérgico?

Publicado el 16 de Marzo del 2010 en Preguntas Frecuentes

Son enfermedades muy relacionadas entre sí, pero diferentes. Hoy en día se considera que cuando un niño ha sido diagnosticado de una de ellas, debe investigarse si presenta la otra. En realidad, ambas representan el mismo fenómeno inflamatorio y alérgico, a diferentes niveles de la vía respiratoria.

El estudio llevado a cabo por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), el estudio Oneair [1] ha mostrado que 9 de cada 10 pacientes asmáticos también sufren los síntomas de rinitis alérgica, y que las personas que sufren rinitis alérgica tienen más probabilidades de desarrollar asma a lo largo de los años que la población normal.

La rinitis alérgica es un importante factor de riesgo para el desarrollo posterior de asma. En el estudio Preventive Allergy Treatment (PAT) [2][3], el 45% de los niños con rinitis alérgica no tratados desarrollaron asma. De este modo, ejercer un tratamiento adecuado de la rinitis es fundamental para conseguir una reducción significativa del desarrollo, las exacerbaciones e ingresos hospitalarios del asma.

Bibliografía

[1] Navarro A, Valero A, Juliá B, Quirce S. Coexistence of asthma and allergic rhinitis in adult patients attending allergy clinics: ONEAIR study. J Investig Allergol Clin Immunol. 2008;18(4):233-8.
[2] Valovirta E. PAT–the Preventive Allergy Treatment Study design and preliminary results. Wien Med Wochenschr. 1999;149(14-15):442-3.
[3] Jacobsen L, Niggemann B, Dreborg S, Ferdousi HA, et al.. Specific immunotherapy has long-term preventive effect of seasonal and perennial asthma: 10-year follow-up on the PAT study. Allergy. 2007;62(8):943-8.

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Rinitis o rinoconjuntivitis alérgica

Publicado el 9 de Marzo del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

Se denomina rinitis alérgica o rinoconjuntivitis alérgica al conjunto de procesos inflamatorios que afectan a las fosas nasales (nariz) y a la conjuntiva de los ojos, cuya causa es la hipersensibilidad a diferentes sustancias presentes en el ambiente.

Se puede presentar en cualquier etapa de la vida, aunque se hace más evidente a partir de los 5-6 años de edad.

Hay dos tipos: la perenne, con síntomas durante todo el año y la estacional, típicamente primaveral y debida a los pólenes.

Incidencia en los niños

La rinitis alérgica es la enfermedad alérgica más frecuente. La proporción de población afectada varía entre el 3% y el 15%, según distintos estudios.

Existen diversas causas de rinitis, tanto en el niño como en el adulto, pero se estima que gran parte de los casos de las rinitis son de origen alérgico.

Su prevalencia está aumentando en la población, tanto en edad pediátrica como en la adulta, y una de las causas más importantes que están detrás del aumento de la alergia y, por consiguiente, de la rinitis alérgica, es la contaminación ambiental.

Causas

Causas

La causa de rinocunjuntivitis alérgica es reacción del sistema inmune humano ante algunas partículas que se encuentran en el ambiente (alergenos) que comúnmente son inocuas, y que son aceptadas normalmente por la mayoría de las personas (Ver ficha de alergia) provocando inflamación de la mucosa de la fosas nasales.

Según la región en que se viva, la probabilidad de ser alérgico varía: en el norte de España, la alergia más frecuente es a los ácaros del polvo doméstico y en el centro-sur a pólenes (gramíneas, olivo, arbustos…)

Síntomas

Síntomas

Los más frecuentes son:

• A nivel nasal:
-    Picor (se frotan mucho la nariz).
-    Obstrucción o taponamiento nasal.
-    Respiración bucal.
-    Rinorrea (mocos) líquida y transparente.
-    Estornudos, con frecuencia varios seguidos, como en salvas.

• A nivel conjuntival:
-    Hinchazón de los párpados.
-    Enrojecimiento.
-    Picor ocular y en los párpados.

No todos los síntomas tienen por qué estar presentes y, en ocasiones, sólo aparecen las manifestaciones de la nariz.

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

El médico llevará a cabo un examen físico y hará preguntas acerca de los síntomas. La historia de los síntomas es importante para el diagnóstico de la rinitis alérgica, incluyendo el hecho de si dichos síntomas cambian de acuerdo con el momento del día o la época del año, exposición a mascotas u otros alergenos o cambios en la alimentación.

Las pruebas para alergias pueden revelar las sustancias específicas que desencadenan los síntomas. Las pruebas cutáneas son el método más común de pruebas para detectar alergias. Esta prueba consiste en introducir una pequeña cantidad de las sustancias que más frecuentemente producen las alergias en la piel de la cara interna del antebrazo mediante unas punciones muy superficiales, y observar si existe reacción (un habón o roncha) a los 20 minutos.

Tratamiento

Tratamientos

El tratamiento de la rinitis alérgica se basa en tres pilares fundamentales. El primero de ellos es evitar aquello a lo que se tiene alergia. El segundo es el tratamiento de los síntomas, que consiste en aplicar antihistamínicos, inhaladores nasales o gotas nasales, colirios e inhaladores en caso de que también existiera asma. El tercero, es la inmunoterapia, el único cuyo objetivo es curar la enfermedad. Consiste en administrar vacunas terapéuticas que contienen el alérgeno que provoca la rinitis y que, a medida que se aplican, van haciendo tolerante a la persona afectada al alergeno.

Hablamos de cada uno de ellos:

• El principal, evitar el contacto con el desencadenante, es decir, tratamiento preventivo, con el objetivo de disminuir el contacto con los alergenos. Puede ser imposible evitar completamente todos los desencadenantes, pero con frecuencia se pueden tomar medidas para reducir la exposición.

Tratamiento con fármacos.

Existen medicamentos para aliviar las manifestaciones oculares y nasales, muy eficaces, y con escasos o nulos efectos secundarios. Estas medicinas también pueden utilizarse anticipadamente, adelantándose a la época de inicio de los síntomas, especialmente en el caso de la rinoconjuntivitis primaveral.

Existen muchos medicamentos diferentes disponibles para tratar la rinitis alérgica. Los medicamentos que recete el médico dependerán del tipo y gravedad de los síntomas, de la edad y de si tiene otras afecciones de salud como el asma.

Los tratamientos para la rinitis alérgica abarcan:

Antihistamínicos
Los antihistamínicos consiguen buena respuesta para tratar los síntomas de alergias, especialmente cuando éstos no suceden muy a menudo o no duran mucho tiempo.

Los administrados por vía oral pueden aliviar los síntomas de leves a moderados, pero pueden causar somnolencia. Muchos se pueden comprar sin necesidad de receta. Hable con el médico antes de darle estos medicamentos a un niño, dado que pueden afectar el aprendizaje. Los más nuevos causan poca o ninguna somnolencia.

Corticoesteroides
En aerosol nasal,  los corticoesteroides son el tratamiento más efectivo para la rinitis alérgica. Pueden servir cuando se utilizan por períodos de tiempo cortos. Aunque funcionan mejor cuando se usan de manera continúa.

Hay muchas marcas disponibles, las cuales son seguras para niños y adultos.

Descongestionantes
Los descongestionantes también pueden ayudar a reducir síntomas, principalmente la congestión nasal. Los descongestionantes en aerosol nasal no se deben utilizar por más de 3 días.

Otros tratamientos
El inhibidor de leucotrienos, como es el montelukast, es un medicamento aprobado para ayudar a controlar el asma y para ayudar a aliviar los síntomas de las alergias estacionales.

“Vacunas” desensibilizantes (inmunoterapia).
Las vacunas contra las alergias (inmunoterapia) se recomiendan ocasionalmente si el alergeno no se puede evitar y si los síntomas son difíciles de controlar.

Esta terapia supone la administración regular del alergeno, a dosis creciente (cada dosis es un poco mayor que la dosis previa) de forma que ayuda al cuerpo a adaptarse a la sustancia que  provoca la alergia.

Aunque se trata de un tratamiento a largo plazo, en el primer año, en la mayoría de los casos, el paciente ya puede notar cierta mejoría y, en consecuencia, suele empezar a disminuir la medicación para los síntomas. Este tratamiento, además, persiste durante años después de haber finalizado.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

La mayoría de los síntomas de la rinitis alérgica se pueden tratar. Los casos más graves requieren vacunas para alergias.

Algunas personas, y particularmente los niños, pueden superar una alergia a medida que el sistema inmunitario se vuelve menos sensible al alergeno. Sin embargo, como regla general, una vez que una sustancia le causa alergias a un individuo, ésta sigue afectando a la persona por mucho tiempo.

Bibliografía

[1] Navarro A, Valero A, Juliá B, Quirce S. Coexistence of asthma and allergic rhinitis in adult patients attending allergy clinics: ONEAIR study. J Investig Allergol Clin Immunol. 2008;18(4):233-8.
[2] Valovirta E. PAT–the Preventive Allergy Treatment Study design and preliminary results. Wien Med Wochenschr. 1999;149(14-15):442-3.
[3] Jacobsen L, Niggemann B, Dreborg S, Ferdousi HA, et al.. Specific immunotherapy has long-term preventive effect of seasonal and perennial asthma: 10-year follow-up on the PAT study. Allergy. 2007;62(8):943-8.

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