Lista de artículos con la etiqueta ‘Contaminación’

Guía “Salud infantil y medio ambiente. Una relación de por vida”

Publicado el 11 de Mayo del 2011 en Actividades

“Salud infantil y medio ambiente. Una relación de por vida” es la primera guía de Europa sobre salud infantil y medio ambiente dirigida a padres y madres y basada en la investigación científica.

Con un lenguaje didáctico, el libro demuestra que, en el día a día, se pueden aplicar medidas sencillas para mejorar la salud de nuestros hijos.

Ha sido elaborada por un equipo de investigadores internacional y basada en los resultados de más de 150 estudios científicos seleccionados por su importante aportación en la materia.

Las principales temáticas analizadas son: calidad del aire, lactancia materna, alimentación saludable, actividad física, influencia de la telefonía móvil y la televisión en la salud e importancia del sueño.

Más información sobre la guía

Precio:

  • 1 guía: 15€ (más gastos de envío)
  • 3 guías: 45€ (te las enviamos gratis)
  • 5 guías: 60€ (te regalamos una y te las enviamos gratis).

¿Quieres saber cómo comprarla? Aquí te lo explicamos.

La guía ha tenido gran repercusión en los medios y ha causado mucho interés. Prueba de ello es por un lado la participación en el programa “Para todos” de La 2 de TVE, con la intervención de Soledad Román, Directora General de la Fundació Roger Torné y la del pediatra y coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPAP, Manuel Praena. Por otro, el doctor Ramon Folch dedicó su sección semanal en el programa els Matins de TV3 al asma infantil y a la guía. Ambas intervenciones puedes verlas aquí:

Jornadas Científicas Anuales del Proyecto INMA-Infancia y Medioambiente

Publicado el 24 de Enero del 2011 en Artículos

El pasado mes de octubre, coincidiendo con la XXVIII Reunión Científica de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), se celebraron en Valencia las Jornadas Científicas Anuales del Proyecto INMA-Infancia y Medioambiente. Estas jornadas de carácter anual tienen lugar desde 2003, año en que se constituyó el consorcio de investigadores del Proyecto INMA, y reúnen a los equipos responsables de cada una de las siete cohortes madres-hijos establecidas en Menorca, Granada, Valencia, Sabadell, Guipúzcoa y Asturias.

Las Jornadas son el foro habitual de presentación de los estudios y trabajos desarrollados durante el año, permiten debatir con todos los integrantes del Grupo INMA los últimos avances y resultados de los estudios, y sirven para planear las líneas conjuntas de actuación. La novedad de la edición 2010 fue su carácter de reunión abierta, lo que permitió que investigadores ajenos al grupo INMA, interesados en salud reproductiva, salud ambiental y salud infantil, participaran en las discusiones científicas. Clave del éxito de las Jornadas es la presencia de investigadores jóvenes, que tienen la oportunidad de presentar los resultados de su trabajo, discutir nuevas directrices a seguir y formarse en las técnicas de comunicación y presentación pública de temas científicos.

El Proyecto INMA cuenta entre sus objetivos principales con describir la exposición individual de las madres durante la gestación, y de su descendencia durante la primera infancia a los contaminantes ambientales más importantes presentes en el aire, agua y en la dieta. Esto incluye desde compuestos químicos organoclorados persistentes, a metales como mercurio y plomo pasando por los compuestos volátiles presentes en el aire tanto exterior como interior en las viviendas. Se valora, así mismo, la dieta de la madre y del niño desde una doble vertiente, ya sea como vía de incorporación de los contaminantes, ya sea como vehículo de nutrientes necesarios para el correcto desarrollo; tal es el caso de la atención prestada a los ácidos grados esenciales, el ácido fólico o el yodo, o el interés por a los agentes que  protegen ante los riesgos ambientales, tal y como ocurre con los nutrientes antioxidantes. Finalmente, como cualquier exposición puede tener consecuencias sobre la salud, el Proyecto INMA evalúa determinados aspectos de desarrollo infantil y de la salud de la madre y el hijo, entre los que se incluyen el crecimiento del feto, la función tiroidea de la madre y del niño, el desarrollo neuroconductual infantil, el crecimiento ponderal, la estatura y la obesidad, y el riesgo de infecciones respiratorias, alergia y asma durante la infancia.

Las cerca de 40 comunicaciones presentadas en el marco de las Jornadas científicas, permitieron abordar aspectos muy variados de la exposición ambiental de madres e hijos y la asociación entre exposición y salud. Como ejemplo de la variedad de temas presentados sirvan algunos de los títulos “evaluación de la exposición a la contaminación atmosférica en las cohortes INMA”, “medida de carga estrogénica total efectiva (TEXB) en tejido placentario de las mujeres participantes en el estudio”, “efectos de la exposición prenatal a organoclorados sobre la salud reproductiva y el desarrollo cognitivo y motor en niños de 14 meses” y “niveles de cortisol y alfa amilasa de las mujeres y niños de las cohortes INMA”.

Temas principales tratados en las Jornadas:

1. Exposición a contaminantes ambientales:

Foto: Proyecto INMA

La contaminación atmosférica engloba una variedad de compuestos químicos a los que las mujeres embarazadas y los niños pueden estar expuestos en concentraciones y proporciones muy diferentes, dependientes de factores tales como distancia a fuentes industriales y zonas de tráfico intenso. La evaluación de la calidad del aire se basa en el estudio de varios contaminantes principales: partículas en suspensión, monóxido de carbono (CO), dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2). Estos contaminantes provienen principalmente de fuentes de emisión tan distintas como los vehículos, las calefacciones de edificios y algunos procesos industriales. Los compuestos orgánicos volátiles (COVs), como el benceno y los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs), son también contaminantes atmosféricos de interés. Dado el marcado carácter geográfico de la contaminación atmosférica, el Proyecto INMA ha incorporado mediciones objetivas mediante el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG), que permiten asignar valores individuales de exposición a los individuos estudiados. De esta manera se ha analizado la exposición individual a NO2 y benceno en 2644 mujeres de las cohortes de Asturias, Sabadell, Valencia y Guipúzcoa durante su embarazo. Los resultados revelaron que los niveles de NO2 y benceno fueron diferentes para cada cohorte; los valores más altos de NO2 se registraron en Sabadell y Valencia (áreas más urbanizadas), mientras en Asturias se encontraron los valores más altos para benceno. El análisis de la exposición individual durante la etapa fetal permitirá investigar si ésta tiene alguna consecuencia en el desarrollo y la salud de los niños nacidos, evaluando diferentes momentos de susceptibilidad particular durante las fases del  embarazo.

Foto: Proyecto INMA

Dada la prevalencia de tabaquismo en la sociedad actual, la exposición activa y/o pasiva al humo del tabaco es uno de los principales riesgos para la salud de mujeres embarazadas y niños, asociados a ambientes interiores. El uso de cuestionarios diseñados para medir esta exposición suele infravalorar la exposición real, por lo que el uso adicional de biomarcadores permite una estimación más precisa. El biomarcador más usado en el Proyecto INMA es la medida de cotinina, un metabolito de la nicotina presente en orina. Este biomarcador se ha aplicado con éxito en la investigación sobre mujeres embarazadas de las cohortes de Valencia y Guipúzcoa, así como en niños de 4 años de la cohorte de Granada, poniéndose de manifiesto, por ejemplo,  la exposición pasiva al humo del tabaco en la población infantil.

Como consecuencia del empleo extendido de compuestos químicos, prácticamente la totalidad de la población presenta concentraciones detectables de algunos contaminantes ambientales. El elevado número de compuestos químicos, la variedad de sus posibles efectos y la incertidumbre sobre las consecuencias sobre la salud, ha generado una preocupación razonable en científicos, médicos y ambientalistas, entre otros profesionales, así como en una parte no desdeñable de la sociedad. Algunas de estas sustancias químicas son persistentes y bioacumulables, como plaguicidas o productos de origen industrial. En las Jornadas INMA se han presentado datos sobre exposición a compuestos organoclorados y polibromados en muestras de sangre de madres embarazadas, sangre de cordón y de calostro de las cohortes de Sabadell, Guipúzcoa, Valencia, Asturias y Menorca. A pesar de que el uso de muchos de estos contaminantes se prohibió hace más de veinte años en nuestro país, su persistencia favorece la presencia como contaminantes habituales, si bien se observa una franca caída en los niveles cuando comparamos los primeros niños participantes, población de Menorca, incluidos en el estudio siete años antes que  reclutamientos más recientes (Asturias y País Vasco). Diferencias en la actividad agrícola e industrial de las áreas geográficas de las cohortes incluidas podrían explicar los patrones desiguales de exposición encontrados. También se presentaron datos de exposición a plomo –un conocido neurotóxico- en sangre de cordón, de individuos de las cuatro cohortes de novo (Asturias, Sabadell, Valencia y Guipúzcoa). Aunque los niveles de plomo han descendido drásticamente desde la prohibición del uso de gasolina con plomo, aun se encuentran niveles cuantificables en muestras biológicas. La movilización del plomo bioacumulado por la madre parece ser el principal factor relacionado con la presencia de este contaminante, así como el hábito tabáquico durante el primer trimestre de embarazo. En cuanto a la exposición a mercurio (compuesto neurotóxico) durante el embarazo, los niveles encontrados en las cohortes INMA, medidos en sangre de cordón, evidencian valores por encima de los limites propuestos por la organizaciones internacionales como valores seguros, concretamente en el 63,9% de la población estudiada. Por otra parte, la presencia de contaminantes persistentes y bioacumulables como son plaguicidas, PCBs y dioxinas y furanos se han encontrado en leches y alimentos infantiles comercializados en España y Europa. Aunque los niveles de estos contaminantes no superan los límites máximos establecidos la posible acción combinada de todos ellos, podría producir efectos paradójicos, ya sean sinérgicos, antagónicos o simplemente aditivos al actuar conjuntamente.

Tan sólo en unas muy pocas ocasiones se ha abordado el tema de exposición ambiental de forma global, considerando no sólo factores confundentes que pueden condicionarla, sino también con aproximaciones novedosas en las que la exposición es cuantificada a través de marcadores de “carga total” de compuestos que actuando a través de mecanismos comunes resultan en un efecto biológico final, consecuencia de la mezcla de sustancias y de la competencia establecida entre ellos. El proyecto INMA ha adoptado esta aproximación analizando el efecto combinado de los contaminantes contenidos en las placentas de las madres INMA. En las jornadas se han presentado los datos de exposición de 800 madres procedentes de las cohortes de novo además de la cohorte de Granada, lo que originará en los próximos meses publicaciones conjuntas del máximo interés. Con la medida de la carga estrogénica total efectiva se ha caracterizado la exposición a disruptores endocrinos en cada una de las cohortes y se han investigado los factores que condicionan la exposición.

Foto: Proyecto INMA

Por último, del mayor interés han sido las presentaciones sobre la exposición materno infantil a compuestos químicos persistentes o no, pero que no se bioacumulan en el organismo. Estos estudios son de la mayor actualidad al haberse descubierto recientemente su presencia como contaminantes en el entorno (agua, aire, alimentos, utensilios). Tal es el caso de ftalatos y fenoles (componentes del plástico y presentes en cosméticos) que han sido analizados en muestras de orina de las madres de las cohortes INMA durante su embarazo y en sus hijos durante los primeros años de vida. Los determinantes de la exposición y los niveles de exposición son similares a los descritos recientemente en EE.UU y confirman la universalidad del proceso.

2. Efectos sobre el crecimiento pre- y postnatal:

Foto: Proyecto INMA

La exposición a contaminantes ambientales durante la vida fetal puede producir efectos adversos sobre el crecimiento del niño, evidenciados tanto al nacimiento como durante los primeros años de vida. En el proyecto INMA se ha estudiado la relación entre exposición individual de la madre durante el embarazo a NO2 y benceno, y las medidas antropométricas de sus recién nacidos. En las cohortes de Asturias, Sabadell, Valencia y Guipúzcoa, se ha encontrado una asociación entre la exposición a NO2 y el peso y la talla de los recién nacidos. Sin embargo no se halló ninguna relación con la exposición a benceno. También el proyecto INMA está interesado en los efectos que tienen sobre el desarrollo fetal la exposición a compuestos organoclorados (PCBs y pesticidas organoclorados) aunque en una población como la nuestra esta exposición sea presumiblemente baja. Los investigadores INMA han encontrado una relación inversa entre exposición a p,p´-DDE (principal metabolito del pesticida DDT) y la duración de la gestación de los niños varones, observándose también un efecto negativo, aunque no significativo, entre la concentración de PCBs y hexaclorobenceno (HCB) en sangre de las madres y el peso de los recién nacidos. Este mismo efecto (menor peso y talla) es el que presentan los recién nacidos más expuestos a mercurio, después de ajustar por la ingesta de pescado de la madre, que es la principal vía de exposición a este contaminante, aunque la asociación no fue estadísticamente significativa.

La exposición de la madre durante el embarazo, a contaminantes derivados de su ocupación, también ha sido asociada con efectos reproductivos negativos. Muchos países europeos tienen legislaciones específicas para la protección de estas exposiciones medioambientales en las trabajadoras embarazadas. La cohorte INMA es una buena oportunidad para conocer la situación real en nuestro país. El trabajo presentado en Valencia a este respecto ha puesto de manifiesto que casi el 50% de las mujeres del estudio INMA estaban expuestas a contaminantes químicos y físicos, especialmente elevados en mujeres extranjeras, jóvenes, y de bajo nivel cultural. La protección de la mujer trabajadora durante el embarazo necesita, por tanto una mayor atención y cuidado. Estos resultados nos animan a continuar trabajando para establecer estrategias que reduzcan la exposición a contaminantes ambientales y con ello prevenir posibles efectos sobre poblaciones especialmente vulnerables, como mujeres embarazadas y niños.

Foto: Proyecto INMA

Por último, también se ha valorado la dieta de la madre no solo como vía de incorporación  de contaminantes, sino también como vehículo de nutrientes necesarios para un correcto desarrollo. La adherencia a la dieta mediterránea durante el embarazo parece estar relacionada con un menor riesgo de dar a luz niños con bajo peso y talla, especialmente entre las embarazadas fumadoras, de acuerdo a los datos preliminares presentados en Valencia.

3. Efectos sobre el Neurodesarrollo

Cada vez hay más evidencia científica de los efectos nocivos que tienen sobre el desarrollo cognitivo y psicomotor de los niños, exposiciones a compuestos organoclorados durante la gestación. Sin embargo, en la valoración inicial realizada con niños de las cohortes INMA de Guipúzcoa, Sabadell y Valencia no se ha encontrado ninguna relación estadísticamente significativa entre exposición prenatal a compuestos organoclorados (PCBs y pesticidas organoclorados) y su desarrollo, evaluado mediante escalas Bayley de desarrollo infantil a los 14 meses de edad, según datos presentados en Valencia.

No obstante, otro estudio presentado ha confirmado que una adecuada función tiroidea de la madre durante el embarazo, junto con niveles hormonales tiroideos apropiados, son imprescindibles para lograr un buen desarrollo cognitivo y psicomotor en su descendencia. Así pues, hijos de madres con bajos niveles de tiroxina libre (T4) durante el embarazo, tuvieron menores puntuaciones en la escalas Bayley a los 11-20 meses de edad, mientras que no se encontró relación entre valores de TSH y desarrollo cognitivo.

Foto: Proyecto INMA

La exposición a contaminantes ambientales en los primeros años de vida puede también tener efectos negativos tanto en el desarrollo cognitivo de los niños como en los niveles de sus hormonas tiroideas. Un estudio preliminar realizado con los niños de la cohorte de Menorca ha revelado que aquellos más expuestos a compuestos polibromados, usados principalmente como retardadores de la llama, tuvieron menores puntuaciones en el test de McCarthy a los 4 años de edad, con un mayor riesgo de presentar síntomas de déficit de atención y problemas de competencia social, aunque sin alcanzar la significación estadística. No obstante, no se encontró relación entre exposición a estos contaminantes y los niveles hormonales tiroideos de los niños. Para confirmar estos resultados los investigadores INMA han decidido incorporar los datos de todos los niños de la cohorte.

También se está estudiando en INMA la asociación entre el desarrollo cognitivo de los niños participantes y la exposición a contaminación atmosférica. Los valores de exposición a NO2 y benceno durante el embarazo, anteriormente comentados, se relacionaron con las puntuaciones de sus hijos en la escalas Bayley a los 1-1,5 años. Después de ajustar por posibles variables confusoras, una mayor exposición a contaminantes atmosféricos se asoció con menor desarrollo mental. Esta relación negativa fue incluso mayor en hijos de madres con una ingesta baja en frutas y verduras, y bajos niveles de vitamina D, durante el primer trimestre de embarazo, y en niños no amamantados. Pero, cuando se valora la exposición a contaminantes atmosféricos, no solo hay que tener en cuenta los ambientes exteriores. En nuestras casa pasamos mucho tiempo y sus características pueden influir en la calidad de su aire interior. Así, los domicilios de padres fumadores tienen peor calidad de aire, al igual que aquellos con cocinas de gas, especialmente las de butano y propano (vehículo de NO2). Uno de los estudios presentados en las jornadas ha revelado menores puntuaciones en la valoración del desarrollo mental en niños mayores de 14 meses residentes en este tipo de domicilios.

Los beneficios de la lactancia materna, en términos de desarrollo cognitivo, se han confirmado en la cohorte de INMA, especialmente cuando la alimentación materna se prolonga mas allá de la baja maternal. Estos beneficios fueron especialmente evidentes en madres fumadoras durante el embarazo, aunque este hábito se relaciona con una disminución de la duración de la lactancia materna.

Por último, la dieta adecuada de la madre durante el embarazo también puede ser beneficiosa para el desarrollo cognitivo del niño ya que, por ejemplo, los ácidos grasos poliinsaturados, presentes en el pescado y en el marisco, contribuyen a esta mejora, pero siempre siguiendo las recomendaciones establecidas de un consumo moderado. De la misma forma, altos niveles de vitamina D durante este periodo se han asociado con una reducción estadísticamente significativa de infecciones respiratorias y broquiolitis en la primera infancia.

Colorario: Una de las grandes riquezas del Proyecto INMA es precisamente el carácter multidisciplinar de sus miembros, que incluye la participación de obstetras, pediatras, epidemiólogos, estadísticos, biólogos, químicos, ambientalistas, y psicólogos, entre otras ramas del saber profesional. Esto posibilita la utilización de diferentes métodos y enfoques, facilitando, entre otras cosas, la generación de nuevas hipótesis y líneas de trabajo. Los retos más inmediatos que se nos plantean es alentar a las familias a seguir participando en el estudio, publicar los resultados y saberlos comunicar a las familias y a la sociedad. Las perspectivas de futuro quizás no sean muy alentadoras ante la dificultad de lograr fondos, en tiempos de crisis, para financiar este proyecto, sin embargo el entusiasmo de las familias participantes y de los investigadores implicados harán del estudio INMA algo cada vez más grande y útil.

Marieta Fernández es doctora en Ciencias Químicas. Investigadora Ramón y Cajal de la Universidad de Granada y responsable de la cohorte INMA de Granada.

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II Jornadas de la Fundació Roger Torné: “Cambio climático y salud infantil”

Publicado el 13 de Diciembre del 2010 en Artículos

¿Puede un mismo curso dirigirse e interesar por igual a profesionales de la salud y a padres y madres? ¿Se puede transmitir la información científica con rigurosidad a la vez que de forma comprensible para el público en general? Este innovador formato fue el elegido por la Fundación Roger Torné en sus II Jornadas dedicadas al “Cambio Climático y Salud Infantil”, cuya relación no ha sido abordada por ninguna entidad de nuestro país con anterioridad. Al igual que numerosos profesionales de la salud de toda España, el equipo médico de “Para Padres y Madres” acudimos el pasado Noviembre, a Cosmocaixa en Barcelona para participar en las conferencias. Asistimos al evento con otros profesionales y con todo aquel que se animó a venir a conocer más sobre la situación de nuestro Planeta y la importancia de los cambios actuales en la salud de nuestros hijos.

Nos expusieron múltiples estudios científicos, con el esfuerzo por parte de los ponentes por “traducirlos” a un lenguaje comprensible para todos los que asistimos. Gracias a ello, nos hicieron conocedores a los más de 150 participantes de la acumulación de evidencias sobre la realidad del Cambio Climático y las muchas incertidumbres sobre sus efectos sobre la salud, actual y futura, de nuestros hijos y de las siguientes generaciones.

Inauguró las Jornadas el Dr. Ramón Folch[1], como Comisario de las mismas. Nos situó en el punto de partida con la explicación de varios conceptos, como la diferencia entre clima y meteorología, y su descripción del Cambio Climático como “la aceleración anómala y eutrópica del proceso normal de evolución climática”.  A lo largo de las Jornadas, tras cada conferenciante, nos fue regalando argumentos que animaban a la reflexión, con su visión única como “socioecólogo”, como al él le gusta definirse.

El Dr. Joan Grimalt[2] nos alertó de los elevados niveles de CO2 en la atmósfera que respiramos, lo más altos en toda la historia conocida del planeta. Éstos precipitan el aumento de temperatura del planeta y la velocidad del cambio en el clima.  Guardé su frase: “Los humanos estamos experimentando con el Planeta, y además, somos el elemento fundamental del experimento”. ¿A dónde nos lleva esto?

El Dr. Jordi Sunyer[3], Director Científico de las Jornadas, describió los efectos sobre la salud de adultos y niños, los más vulnerables, y cómo la población en general, aún se muestra en parte escéptica, a pesar de que existen cada vez más muestras científicas de la importancia global del Cambio Climático. ¿Qué podemos hacer para concienciar? Nos propuso tratar de no centrar la divulgación en los términos físicos, como el calentamiento de la temperatura del planeta y sí reflexionar y divulgar la influencia del Cambio Climático sobre la salud, dónde todos nos sentimos más implicados.

El Dr. Bart Ostro[4] nos expuso los estudios realizados en California que demuestran la relación del aumento de temperaturas y la mortalidad. Por otra parte, el Dr. Xavier Basañaga[5], Doctor en Bioestadística por la Universidad de Harvard presentó datos preliminares de un estudio sobre los efectos de las oscilaciones térmicas en la mortalidad en Cataluña, y cómo el calor, ya sea en “olas” o en días sueltos de temperaturas extremas, produce un aumento de la mortalidad. También aportó los datos de efectividad de las planes de prevención útiles para disminuir esta mortalidad.

En su ponencia, el Dr. Xavier Rodó[6] nos presentó de forma clara las predicciones del clima de Cataluña en este siglo y la evolución de las enfermedades infecciosas por este motivo, mientras que el Dr. Edward B. Hayes[7] habló de la influencia de los cambios de temperatura y humedad en los vehículos transmisores de las enfermedades, y la dificultad de predecir el impacto del cambio climático. Nos concienciaron de la necesidad de tener sistemas de seguimiento de cambio climático y su influencia en la transformación de enfermedades y cómo afrontarlas.

El Dr. Aaron Berstein[8] desgranó los elementos claves para el desarrollo de nuestros hijos (aire, alimento, agua y refugio), explicando las variaciones que se están produciendo en cada uno de ellos como consecuencia del cambio climático, y los desequilibrios directos en la salud de los niños. El Cambio Climático es conocido, es medible y está demostrado científicamente. “Estamos convencidos de la seguridad de nuestros argumentos, pero no están funcionando para convencer de lo crítico de la situación. Hay que reinventar cómo motivar. Necesitamos innovar”, decía Berstein.

Los profesionales de la salud tenemos un papel clave. Por un lado, participando en las Sociedades Científicas, promoviendo cambios a nivel regional, estatal y europeo, con labores de asesoramiento empujando hacia el cambio. Por otro lado, en nuestro hacer diario, trabajando la prevención y la promoción de la salud, y a su vez, en la mitigación de los efectos individuales en el cambio climático, animando a los cambios en la familia y el hogar. También en la consulta, con medidas específicas, actuando sobre el tabaquismo, informando sobre los cuidados generales de la piel, vías respiratorias, y trabajando con las poblaciones en situación de riesgo (niños, ancianos, enfermos crónicos…). Como conocedores del problema y como albaceas de la salud de nuestros pacientes, podemos convertirnos en un agente transmisor de conciencia del problema global, incentivadores del cambio, individual y familiar, y fomentando conciencia comunitaria, que promueva cambios locales en nuestra zona de influencia.

Como madre es difícil quedarte pasiva tras las jornadas. Las evidencias científicas de que mi calidad de vida, como actualmente la conocemos, mi confort, es gracias al sacrificio de la salud de mis hijos deben estar presente en mis pequeñas y grandes decisiones de cada día. Nos encontramos con que la limitación principal está en que las soluciones actuales sólo se basan en sacrificar el modelo de lujo que conocemos, al cual no estamos dispuestos a renunciar, y más aún, en el modelo competitivo en el que nos movemos. Privarse de actitudes y lujos innecesarios y, sobre todo, educar a nuestros hijos en ello, es algo que todos, en una conversación de café, estamos de acuerdo y sin embargo, somos poco capaces de poner en práctica cambios de hábitos encaminados a prevenir el calentamiento global.

En definitiva, unas enriquecedoras e ilustrativas Jornadas, con aspectos innovadores, y, lo más importante, una invitación a la reflexión y al trabajo por mejorar nuestro entorno, poniendo en práctica algunas de las recomendaciones que surgieron a lo largo de esos dos días y, sobre todo, con una actitud responsable en nuestra toma de decisiones.


[1] Dr. Ramón Folch: Comisario de las Jornadas, Doctor en Biología y sociólogo, Director de ERF, Catedrático UNESCO/FLACAM para el Desarrollo Sustentable y Director de la Exposición AIRE, Respiración y Salud Infantil.

[2] Dr. Joan Grimalt: Director del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA).

[3] Dr. Jordi Sunyer: Director científico de las Jornadas, Doctor en Medicina, Codirector del Centro de Investigación  en Epidemiología Ambiental (CREAL) y Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona

[4] Dr. Bart Ostro: Profesor de Investigación en Epidemiología del CREAL y actualmente en excedencia de la Jefatura de la Unidad de Epidemiología de Polución del Aire Agencia del Protección Gubernamental de California.

[5] Dr. Xavier Basagaña: Doctor en Bioestadística por la Universidad de Harvard e investigador del CREAL.

[6] Dr. Xavier Rodó: Director del Laboratorio de Recerca del Clima del Parc Cientific de Barcelona y Director del Institut Català de Ciències del Clima.

[7] Dr. Edward Hayes: Pediatra y licenciado en Medicina Preventiva, epidemiólogo del Centro de Control de Enfermedades de EEUU (CDC) durante veinte años y actualmente incorporado al Centre de Reçerca en Salut Internacional de Barcelona.

[8] Dr. Aaron Bernstein: Pediatra del Hospital Infantil de Boston y Director del Curso “Human Health and Global Enviromental Change” del Harvard Medical School.

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AIRE. Respiración y salud infantil

Publicado el 17 de Noviembre del 2010 en Actividades

La exposición AIRE. Respiración y salud infantil se puede visitar en CosmoCaixa Madrid desde el pasado 17 de noviembre hasta el próximo mes de noviembre de 2012.

Es una iniciativa de la Fundació Roger Torné en colaboración con la Fundación “la Caixa” y reflexiona sobre la influencia del ambiente en la salud respiratoria infantil. El objetivo es dar una información de calidad respecto a los riesgos, consecuencias y medidas de prevención de la población infantil frente a las agresiones ambientales .

AIRE nace con vocación informativa, pero también lúdica, entendiendo que el conocimiento que se adquiere durante el tiempo de ocio, sobre todo para los niños y niñas, puede resultar más enriquecedor y duradero. ¡Te animamos a visitarla con ellos!

Factores Ambientales y Salud Infantil

Publicado el 1 de Mayo del 2010 en Artículos

Dra. Marieta Fernández Cabrera
Investigadora

Los fenómenos de industrialización y urbanización han traído consigo beneficios claramente evidentes para el ser humano, destacando, entre ellos, el crecimiento económico y la mejora de la salud en muchas regiones del mundo. Así, por ejemplo, en la mayoría de los países desarrollados, las enfermedades infecciosas que tradicionalmente habían comprometido la salud de los niños, se han controlado de manera mucho más eficaz gracias a la mejora de los tratamientos de potabilización del agua y al control de la calidad de los alimentos. Como consecuencia palpable, la mortalidad infantil ha descendido drásticamente. Sin embargo, al mismo tiempo se han originado nuevos riesgos, entre los que destacan los asociados a la exposición a nuevas sustancias químicas, exógenas al organismo humano, que contaminan el medio ambiente y suponen una nueva amenaza para la salud de las personas. Anualmente se producen a nivel mundial y en grandes cantidades más de 15.000 compuestos químicos que tienen una gran capacidad de diseminación en el medio ambiente; casi todos ellos han sido generados en los últimos 60 años y constituyen el censo de más de 120.000 sustancias químicas de síntesis disponibles.

Sustancias contaminantes

Foto: INMA - Infancia y Medio Ambiente

Algunas de estas sustancias químicas tienen efecto sobre el sistema endocrino, es decir, se comportan como hormonas, alterando la homeostasis hormonal y originando un desequilibrio en el balance de estrógenos, andrógenos, progestágenos y hormonas tiroideas, derivando en los individuos expuestos problemas de desarrollo y de funcionalidad de los sistemas hormonales. A este respecto, la exposición humana a disruptores endocrinos con actividad hormonal/anti-hormonal, podría conducir a alteraciones en la salud reproductiva del varón, resultando en enfermedades diversas que van desde las malformaciones del tracto genitourinario, la merma de la calidad seminal con disminución de la fertilidad y una mayor frecuencia de cáncer de testículo.

La salud infantil puede verse afectada por la exposición a estos compuestos químicos, a través del aire, agua, suelo y alimentos. Los niños son especialmente vulnerables, ya que sus mecanismos de desintoxicación no están completamente desarrollados y sus órganos están en formación. Además, están más expuestos que los adultos, ya que, por ejemplo, un niño menor de 5 años consume de tres a cuatro veces más comida y bebe más agua y zumos que un adulto por unidad de peso corporal. Por ejemplo, se ha estimado que el 50% de la exposición a pesticidas a lo largo de la vida tiene lugar en los primeros 5 años. La exposición infantil a estos compuestos químicos ha contribuido a un cambio en el patrón de las patologías pediátricas y, especialmente, al incremento en la incidencia de determinadas enfermedades crónicas. Así, hoy en día, aproximadamente una cuarta parte de la carga global de enfermedad puede ser atribuida a factores ambientales y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños menores de 5 años asumirían más del 40% de dicha carga. Como consecuencia de la exposición ambiental, la incidencia de patologías como el asma, las dificultades en el aprendizaje, las malformaciones congénitas y el cáncer están aumentando en la población infantil de Europa Occidental, de forma paralela al desarrollo económico.

Contaminación del aire

Foto: INMA - Infancia y Medio Ambiente

Desde el punto de vista del origen de la enfermedad, el momento de la concepción del ser humano es crítico, ya que la exposición a contaminantes químicos medioambientales puede afectar al desarrollo fetal y determinar la estructuración de los sistemas y su función. Las consecuencias de la exposición temprana no terminan con el nacimiento, ya que el efecto puede hacerse evidente en los sistemas orgánicos no estructurados al nacer, como el neurológico, el inmunitario o el sexual,  y en órganos y aparatos ya estructurados pero cuya función y maduración posterior pueden verse modificados por estas exposiciones ambientales, como es el caso de la función respiratoria.

La experiencia adquirida en modelos animales y en situaciones accidentales de exposición aguda es lo suficientemente concluyente como para sugerir que el efecto es mucho más marcado si la exposición ha ocurrido en las primeras etapas del desarrollo. El rango de alteraciones del desarrollo es muy amplio, al igual que el número y variedad de exposiciones que pueden afectar al crecimiento y desarrollo físico, intelectual, emocional y social del niño. La exposición pre- y postnatal a contaminantes ambientales puede tener, por tanto, consecuencias tanto al nacimiento (retardo de crecimiento intrauterino, prematuridad, déficits funcionales -neuroconductuales, inmunológicos, reproductivos-), como sobre la salud en etapas posteriores de la vida, incluyendo mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas -diabetes, enfermedad cardiovascular o cáncer.

Contaminación en el agua

Foto: INMA - Infancia y Medio Ambiente

A pesar de que la mayoría de los procesos que dan origen a estas patologías son multifactoriales, cada vez existe mayor evidencia de que están muy influidos por factores ambientales. Así, se ha demostrado que las exposiciones prenatales y postnatales a contaminantes atmosféricos, metales, compuestos orgánicos persistentes o ruido se asocian con un desarrollo anormal de las funciones neuroconductual, inmunitaria y sexual. La dieta, tanto de la madre durante la gestación y la lactancia, como la del niño durante la primera infancia, constituyen una de las vías fundamentales a través de las cuales, el medio ambiente puede influir en el desarrollo fetal e infantil desde una doble vertiente: ingesta de alimentos y agua como portadores de tóxicos ambientales y alérgenos, y dieta como vehículo de elementos protectores para la salud frente a los insultos ambientales. El resultado final será la expresión de la competencia entre ambos. En este contexto, el proyecto de investigación “Infancia y medio ambiente – INMA-“ estudia el papel de los contaminantes ambientales durante el embarazo e inicio de la vida, y sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil en mas de 3500 parejas madre-hijo de diferentes áreas geográficas de España. (http://www.proyectoinma.org/)

En la mayoría de los casos la exposición a contaminantes ambientales ocurre de forma inadvertida lo que implica actuar con medidas preventivas. Para abordar este problema emergente bajo la perspectiva del principio de precaución habría que actuar con cautela ante la incertidumbre. Es necesario establecer un control más estricto sobre las sustancias químicas presentes en el medioambiente, alimentos y en bienes de consumo, mejorar los sistemas de evaluación de la toxicidad incluyendo los estudios de múltiples compuestos químicos y establecer un sistema de monitorización de la exposición humana que pudiera ser utilizado para implementar medidas preventivas y evaluar su efectividad. Mientras se llevan a cabo estos estudios y se establecen las relaciones de causalidad que exige el sistema actual de evaluación del riesgo, un poco de prudencia sería bien recibido. Países como Canadá han sabido actuar de forma precautoria, aconsejando sobre las restricciones de uso de policarbonato en la alimentación infantil. El tiempo nos dirá cuál es el precio -económico- de esta restricción y cuál es el coste/beneficio -en salud- de priorizar las acciones precautorias.

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Tabaquismo activo

Publicado el 19 de Abril del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

El tabaquismo es una enfermedad adictiva crónica que se inicia antes de los 18 años de edad en más del 80% de los casos. Es la primera causa de enfermedad, invalidez y muerte evitables en España. Se trata de un grave problema de salud pública con características de epidemia, teniendo en cuenta su rápida expansión desde los años 50 del siglo XX hasta hoy.

El tabaquismo es una enfermedad pediátrica, aunque sus principales consecuencias se manifiesten en la edad adulta o incluso en la vejez.

Incidencia en los niños.

En España la edad media de inicio al consumo de tabaco está en los 13.2 años. La edad media de consumo de tabaco diario es de 14.5 años. El 60.4% de los adolescentes entre 14 y 18 años ha consumido tabaco alguna vez [1].

Se ha estimado que a los 15 años fuma diariamente el 20% de la población mundial.

Causas

Causas

Desde su descubrimiento en 1492 el consumo de tabaco se fue extendiendo por todas las culturas, sin distinción de clases sociales. Tras un uso en un principio con fines mágicos  y medicinales y posteriormente como fuente de placer y distinción social, pasó a generalizarse su consumo, convirtiéndose en un negocio a gran escala. Su gran expansión en el siglo XX coincidió con cambios económicos propios de la industrialización que abarató la fabricación y distribución de los productos del tabaco, junto con importantes campañas de publicidad de las compañías tabaqueras, en ausencia de medidas reguladoras.

No obstante, la causa por la que la costumbre de fumar se ha extendido tanto es una sustancia psicoactiva contenida en el tabaco: la nicotina. Es una droga no sólo adictiva sino también tóxica. Su poder de adicción es aún más fuerte que la heroína o la cocaína.

Ser fumador pasivo en la infancia supone un factor de riesgo para convertirse en adolescente fumador independientemente de otras variables que también influyen, como el sexo, estado socioeconómico y hacinamiento en el hogar, número de hermanos, número de fumadores convivientes y el que los padres aprueben la conducta de fumar.

Las razones que explican el inicio del consumo de tabaco entre niños y jóvenes son: la presión de amigos e iguales, el tabaquismo de padres y hermanos, la publicidad, los bajos precios de las labores del tabaco (hay presentaciones de menor número de cigarrillos, más baratas, destinadas expresamente a los jóvenes), el cine, la televisión y otros medios que presentan el consumo de tabaco como una acción placentera llena de atractivo y que se acompaña de éxito personal. Experimentar nuevas sensaciones y experiencias, transgredir normas e imitar conductas propias de los adultos suponen además un aliciente a favor de la conducta de fumar.

Si no se empieza a fumar en la adolescencia es poco probable que se haga en edades posteriores. Asimismo, la probabilidad de que los adultos dejen de fumar es menor mientras más temprana es la edad de inicio del tabaquismo.

El humo de tabaco está reconocido como un importante contaminante medioambiental y un potente tóxico. En él se han hallado más de 5000 compuestos químicos en forma de gases y partículas. Entre las partículas se encuentra el alquitrán, compuesto a su vez por muchas moléculas de la familia de los hidrocarburos policíclicos como el benceno y el benzopireno, y la nicotina. En forma gaseosa se encuentran entre otros el monóxido de carbono, el amoniaco, el formaldehido, el acido cianhídrico y la acroleína. Más de 250 de estos compuestos son tóxicos demostrados, potentes irritantes. Más de 60 son carcinógenos humanos conocidos y confirmados (Grupo 1 de la clasificación de productos carcinógenos para humanos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer IARC) o probables (grupos 2ª, 2B y 3 de la IARC). [2]

Síntomas

Síntomas

Cuando los adolescentes hacen sus primeros intentos de fumar, por una parte sienten efectos desagradables, como mareos, náuseas y vómitos, pero por otra a nivel psíquico y social se sienten recompensados, lo cual les incita a la repetición de la conducta. Cuando el consumo se hace regular aparece una habituación hasta que entra en la fase de adicción, en la cual necesita el aporte regular de nicotina. Se calcula que la dependencia física a la nicotina aparece tras haber fumado unos 100 cigarrillos, aunque la dependencia psicológica puede aparecer mucho antes.

La nicotina llega al cerebro en tan sólo 7 segundos tras su inhalación, produciendo su efecto psicoestimulante. Ninguna otra droga, ni siquiera administrada por vía intravenosa, llega con tanta rapidez al sistema nervioso central y es por ello que tiene gran capacidad adictiva: produce el máximo efecto en el menor tiempo. Como otras drogas, tras las primeras dosis aparece el fenómeno de la tolerancia: para conseguir el mismo efecto se precisa aumentar la cantidad de nicotina inhalada. También aparece el fenómeno de dependencia y el fumador continúa fumando no sólo por los efectos psicoactivos de la nicotina sino también para evitar los efectos negativos de la carencia de la misma.

Los síntomas respiratorios inmediatos tras el inicio del consumo de tabaco en el niño y adolescente son: infecciones recurrentes de vías respiratorias altas y bajas con tos persistente,  obstrucción bronquial recurrente, retraso del crecimiento de la función pulmonar y mayor gravedad de las crisis en asmáticos.

Los efectos sobre el sistema cardiovascular son: aumento de la tensión arterial, taquicardia, descenso de la vitalidad y tolerancia al ejercicio, vasoconstricción coronaria y aumento del riesgo de trombosis.

El tabaco tiene un efecto multiplicador de los riesgos cardiovasculares de los anticonceptivos orales.

Sobre las grasas en sangre se observa un aumento de triglicéridos y colesterol LDL con un descenso de colesterol HDL, es decir, se aumentan las grasas que se depositan en el interior de las arterias contribuyendo a la arterioesclerosis.

Otros efectos son la adicción, la depresión inmunitaria, el aumento de absentismo escolar, disminución del rendimiento deportivo, disminución de la fertilidad, envejecimiento de la piel con sequedad cutánea y aparición de arrugas y manchas vasculares en el rostro, manchas en el esmalte dentario y halitosis.

Pero los efectos más serios se producirán después de 20 o más años del inicio del consumo. El tabaquismo es causa reconocida de 29 enfermedades, entre ellas 10 tipos distintos de cáncer. De ellas hay que destacar: la bronquitis, el cáncer de pulmón, la cardiopatía coronaria, el cáncer de esófago, de vejiga, de cavidad bucal y de laringe.

Más de 50.000 personas mueren al año en España debido al consumo de tabaco. Los que iniciaron el hábito de fumar en la adolescencia y continuaron fumando posteriormente perdieron una media de 16 años de vida.

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

La dependencia a la nicotina es una enfermedad bien definida que está presente en la mayoría de los fumadores habituales. No obstante también hay una menor proporción de fumadores que son meros consumidores habituales y no reúnen los requisitos para el diagnóstico de dependencia ni presentan síndrome de abstinencia.

Para evaluar el grado de dependencia a la nicotina se utiliza comúnmente el cuestionario de Fagerström. Existe un Test de Fagerström modificado adaptado para adolescentes. (Ver “Saber más”).

Para el seguimiento del proceso de dejar de fumar se utiliza un medidor de monóxido de carbono en el aire espirado o coxímetro. Al reducir el número de cigarrillos que fuma, el fumador pude comprobar cómo disminuye la proporción de monóxido de carbono exhalado, lo cual sirve como refuerzo positivo a la conducta de no fumar.

Tratamiento

Tratamientos

La prevención del tabaquismo en adultos tiene como primer objetivo reducir el número de adolescentes y jóvenes que inician el consumo y retrasar al máximo la edad de comienzo. Las intervenciones para conseguirlo pasarían por medidas legislativas y políticas, actuaciones en el ámbito de la familia y de la escuela e intervenciones desde el ámbito sanitario.

Con la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo y regulación de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco que entró en vigor en España el 1 de Enero de 2006 [3] se ha conseguido limitar la disponibilidad con la que los menores tenían acceso a la dispensación de cigarrillos, como en máquinas expendedoras sin control o en tiendas de golosinas.

La conducta de fumar es un proceso en el que el fumador va pasando por varias etapas. Los adolescentes que empiezan a fumar no temen las consecuencias del tabaquismo porque aunque las conozcan, son a largo plazo  y saben que un solo cigarrillo no puede hacerles daño. La mayoría no tienen intención de hacerse adictos al tabaco y sobre todo piensan que pueden dejarlo en cualquier momento. Tienen unas expectativas relacionadas con el fumar y creen en la utilidad de hacerlo. Son fumadores consonantes.

El tratamiento del tabaquismo se basa en primer lugar en hacer que el fumador  pase a la siguiente etapa: la de fumador disonante, que no está contento con su conducta de fumar y quiere abandonarla.  Sucesivamente irá pasando a las siguientes fases: preparación para el abandono,  acción y mantenimiento como no fumador.  La dificultad para el abandono dependerá del grado de adicción a la nicotina y de la intensidad de la motivación para dejar el tabaco.

La mayoría de los fumadores hacen varios intentos fallidos de dejar de fumar, con lo cual pueden pasar varias veces por las distintas etapas en el proceso de dejar de fumar.

Un amplio porcentaje de adolescentes fumadores (más del 60%) tiene interés en dejar de fumar y más del 50 % ha hecho intentos en el último año. Las tasas de abandono espontáneas en este grupo son muy bajas (del 3 al 7%).

Las intervenciones que mejores resultados han obtenido en adolescentes son las intervenciones grupales realizadas en centros educativos, que utilizan técnicas cognitivo-conductuales y motivacionales. En España el proyecto europeo ASCEPIS (Adolescent Smoking Cessation Proyect In Spain) ha obtenido unos resultados con tasas de abandono del 18% a los 6 meses y del 12% al año. Estos resultados han sido mejorados en centros educativos andaluces donde además estaban adscritos al programa “A no fumar, ¡me apunto!” y al programa “Forma joven” de las Consejerías de Educación y de Sanidad, con estrecha colaboración entre el sistema educativo y el sistema sanitario.

En casos de adolescentes con dependencia nicotínica alta puede considerarse la utilización de terapia de sustitución con nicotina, siempre bajo supervisión médica. El tratamiento debe ser individualizado en función del grado de dependencia, del número de cigarrillos que fuma y del peso. La forma de utilización más recomendada en estas edades es el chicle de nicotina.

Otros tratamientos farmacológicos (bupropion, varenicline) están contraindicados en menores de 18 años.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

Se calcula que en todo el mundo cada día empiezan a fumar entre 82000 y 99000 jóvenes; muchos de ellos son niños menores de 10 años y la mayoría vive en países de ingresos bajos y medios. Actualmente hay casi mil millones de hombres y 250 millones de mujeres que fuman en el planeta. Siguiendo el ritmo de crecimiento, el número de fumadores aumentará a 1600 millones en todo el mundo en los próximos 25 años. [4]

Bibliografía:

[1] Ministerio de Sanidad y Consumo. Plan Nacional sobre Drogas. Encuesta estatal sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias 2004. http://www.msc.es/pnd/Observa/pdf/escolar2004.pdf
[2] International Agency for Research on Cancer. IARC Monographs on the evaluation of carcinogenic risks to humans. Volumen 89: Smokeless Tobacco and Some Tobacco-specific N-nitrosamines (2007). Volumen 83: Tobacco Smoke and Involuntary Smoking (2004). http://monographs.iarc.fr.
[3] Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. (BOE 309 de 27/12/2005) http://www.boe.es/boe/dias/2005/12/27/pdfs/A42241-42250.pdf
[4] Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2010;88:2-2. http://www.who.int/bulletin/volumes/88/1/09-069583/es/index.html
[5] Bernat DH, Erickson DJ, Widome R, Perry CL, Forster JL. Adolescent smoking trajectories: results from a population-based cohort study. J Adolesc Health. 2008;43:334-40.
[6] Gervais A, O’Loughlin J, Meshefedjian G, Bancej C, Tremblay M. Milestones in the natural course of onset of cigarette use among adolescents. CMAJ. 2006; 175: 255-61.

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¿Son más seguros los cigarrillos “light”?

Publicado el 19 de Abril del 2010 en Preguntas Frecuentes

Los cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán se empezaron a fabricar para dar la falsa imagen de un tabaco no perjudicial para la salud.

Aunque el cigarrillo sea bajo en nicotina, el fumador obtiene la cantidad de nicotina que precisa, efectuando una inhalación o calada profunda o reteniendo más tiempo el humo en el interior de sus pulmones. Así adapta su estilo de fumar dependiendo de la cantidad de nicotina que contenga el cigarrillo y aprovechando más o menos su longitud.

El aumento de la profundidad de la calada además ocasiona una igual o incluso mayor absorción del monóxido de carbono en los pulmones.

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¿Cómo afecta el monóxido de carbono al fumandor pasivo y activo?

Publicado el 19 de Abril del 2010 en Preguntas Frecuentes

El monóxido de carbono (CO) del aire ambiental procede de la combustión incompleta de la materia orgánica. Su principal fuente de emisión son los automóviles. En zonas urbanas pueden detectarse niveles medios de 9 a 15 partes por millón (ppm) de CO. Las concentraciones superiores a las 50 ppm se consideran sanitariamente peligrosas.

Un fumador inhala unas 400 ppm de CO en cada calada. En los alveolos pulmonares penetra en la sangre y compite con el oxígeno en su unión a la hemoglobina que portan los glóbulos rojos. Su unión es tan fuerte que por un tiempo queda anulada su capacidad de transportar oxígeno a las células de todo el cuerpo.

La hemoglobina fetal tiene aún más afinidad por el CO que la del adulto. Un aumento de CO en sangre durante el embarazo produce una menor oxigenación del feto, reduciendo su peso.

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Tabaquismo pasivo

Publicado el 19 de Abril del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

El tabaquismo pasivo es la exposición involuntaria al humo ambiental de tabaco de sujetos que no fuman.

También podría considerarse fumador pasivo al feto en el caso de mujeres gestantes fumadoras, o fumadoras pasivas.

La Organización Mundial de la Salud considera que la exposición involuntaria y dañina que sufren los niños por la exposición pasiva al humo de tabaco ambiental puede ser considerada como una violación de los derechos recogidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (1989).

Incidencia en los niños

El porcentaje de niños que se ven sometidos al tabaquismo pasivo en su domicilio varía según los países desde un 29% (Perú) a un 69% (Cuba). Dado que aproximadamente mil millones de adultos fuman en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 700 millones de niños, casi la mitad de la población infantil del mundo, respira aire contaminado por humo de tabaco, principalmente en su propio domicilio [1].

En España la prevalencia de tabaquismo pasivo en los niños es superior al 50%.

Causas

Causas

El concepto de fumador pasivo surge a principios de los años 80 al demostrarse que el tabaco también es peligroso para los que sufren su exposición ambiental. En el tabaquismo pasivo hay exposición al humo exhalado y también al humo lateral producido por la combustión del cigarrillo. Este último contiene partículas de menor tamaño que flotan en el aire y al ser inhaladas pueden alcanzar rincones más profundos del árbol bronquial, por lo que son más nocivas aún. Cerca del 85% del humo de tabaco que se puede acumular en un espacio cerrado procede de esta corriente lateral o secundaria.

Se considera que hay de 2 a 4 fumadores pasivos por cada fumador activo.

El humo de tabaco está reconocido como un importante contaminante medioambiental y un potente tóxico. En él se han hallado más de 5000 compuestos químicos en forma de gases y partículas. Entre las partículas se encuentra el alquitrán, compuesto a su vez por muchas moléculas de la familia de los hidrocarburos policíclicos como el benceno y el benzopireno, y la nicotina. En forma gaseosa se encuentran entre otros el monóxido de carbono, el amoniaco, el formaldehido, el acido cianhídrico y la acroleína. Más de 250 de estos compuestos son tóxicos demostrados, potentes irritantes. Más de 60 son carcinógenos humanos conocidos y confirmados (Grupo 1 de la clasificación de productos carcinógenos para humanos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer IARC) o probables (grupos 2ª, 2B y 3 de la IARC) [2].

A través de la placenta el feto entra en contacto con los tóxicos que la madre ingiere o inhala. La nicotina alcanza concentraciones en el líquido amniótico que son equivalentes o incluso superiores a las encontradas en la sangre de la madre. Este potente tóxico altera el desarrollo pulmonar del feto y tiene efectos sobre su circulación sanguínea, además de los efectos sobre la circulación placentaria.

Síntomas

Síntomas

En la infancia las enfermedades causadas por el tabaquismo pueden deberse a la exposición antes de nacer o después del nacimiento. Es difícil estimar el impacto por separado de ambas exposiciones porque generalmente las madres que fuman durante el embarazo continúan haciéndolo después del parto.

Fumar durante el embarazo induce cambios tempranos en la placenta, produciendo una menor oxigenación fetal, que da lugar a retardo de crecimiento intrauterino, malformaciones congénitas, bajo peso al nacer  o prematuridad.

Se estima que fumar durante el embarazo disminuye el peso del niño al nacer entre 10 y 15 gramos por cigarrillo consumido diariamente.

La mortalidad perinatal (que abarca la muerte fetal que ocurre desde la 24ª semana de gestación hasta la muerte del recién nacido durante las cuatro primeras semanas de vida) es un 40% mayor en los hijos de madres fumadoras que en los hijos de madres no fumadoras.

La lactancia materna en madres fumadoras se ve afectada
puesto que se ha visto una disminución en la cantidad de leche materna y una reducción en el tiempo de lactancia frente a las madres no fumadoras.

El riesgo de muerte súbita del lactante está multiplicado por cuatro en bebés cuyas madres fuman durante el embarazo y durante su primer año de vida. Es la muerte de un niño que es inesperada y en la que los estudios post-mortem no demuestran ninguna causa. En los países desarrollados es la causa más frecuente de mortalidad infantil entre los 30 días y los 12 meses de edad.

Los síntomas inmediatos tras la exposición al humo ambiental de tabaco son irritación ocular, dolor de cabeza, tos, irritación y dolor de garganta, mareos y náuseas.

El tabaquismo pasivo en la niñez ocasiona un aumento en la frecuencia de catarros de vías aéreas altas y de otitis media. Hay un aumento de riesgo de infección respiratoria baja o neumonía. En niños cuyos padres fuman pueden inducirse nuevos casos de asma bronquial. Además está aumentada la frecuencia y la gravedad de las crisis asmáticas.

En adultos el tabaquismo pasivo se ha asociado con el cáncer de pulmón y con la enfermedad coronaria.

En España se estima que pueden fallecer más de 600 personas al año a consecuencia del tabaquismo pasivo, de las cuales 240 podrían corresponder a niños menores de un año. [3]

El tabaco afecta a los niños del mundo entero. Además de los peligros reconocidos del consumo de tabaco y de la exposición al humo ajeno, los niños sufren daños menos evidentes: por ejemplo cuando padecen hambre y malnutrición porque los escasos recursos disponibles se destinan a comprar tabaco en lugar de comida, cuando son explotados para trabajar en el cultivo de tabaco o cuando mueren o resultan heridos a causa de incendios provocados por cigarrillos.

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

En los estudios epidemiológicos destinados a evaluar el impacto que sobre la salud tiene el tabaquismo pasivo, la medición de la exposición al humo del tabaco se realiza mediante encuestas, midiendo la concentración ambiental de los constituyentes del humo del tabaco, o determinando la concentración de biomarcadores (cotinina, tiocianato,…) en saliva, orina y/o sangre.

Tratamiento

Tratamientos

La Organización Mundial de la Salud sostiene  que cada niño tiene el derecho a crecer sin tabaco a su alrededor. Existe la necesidad de cambiar el ambiente, donde no fumar se considere una conducta social normal y donde la decisión más fácil sea no practicar este hábito.

La Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo y regulación de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco entró en vigor en España el 1 de Enero de 2006 [4]. La prohibición de fumar en los espacios públicos no vino acompañada de una reducción de la exposición de los niños menores de 13 años al humo de tabaco en el domicilio. Esto fue lo que demostraron dos encuestas epidemiológicas realizadas en la Comunidad de Madrid en los años 2005 y 2007. Este dato preocupante muestra la escasa sensibilización de los españoles sobre el grave daño que el tabaquismo pasivo representa para la salud de los no fumadores.

Sin embargo está demostrado que proporcionar información sanitaria sobre tabaquismo pasivo a los padres se sigue de una significativa reducción de la exposición al humo ambiental de tabaco de sus hijos y un significativo incremento de las tasas de abstinencia entre ellos.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

Es necesario reforzar legislativamente el derecho del no fumador a disponer de espacios libres de humo en cualquier espacio público, incluso en lugares de ocio y restauración, independientemente del tamaño del local.

Los poderes públicos deberían promover campañas informativas sobre el beneficio de preservar el aire ambiental de la contaminación por el humo de tabaco, así como facilitar tratamientos conductuales y/o farmacológicos para los fumadores que lo necesiten.

Fumadoras en edad fértil así como padres y madres deberían ser el centro de programas educativos destinados a la creación de un estilo de vida sano en la familia, en todos los aspectos.

Bibliografía:

[1] World Health Organization. Tobacco free initiative. Consultation report. International Consultation on Environmental Tobacco Smoke and Child Health. Geneva: World Health Organization; 1999.
[2] International Agency for Research on Cancer. IARC Monographs on the evaluation of carcinogenic risks to humans. Volumen 89: Smokeless Tobacco and Some Tobacco-specific N-nitrosamines (2007). Volumen 83: Tobacco Smoke and Involuntary Smoking (2004). http://monographs.iarc.fr.
[3] Banegas Banegas JR, Diez-Gañán L, González Enríquez J, Villar Alvarez F, Rodriguez-Artalejo F. La mortalidad atribuible al tabaquismo comienza a descender en España. Medicina Clinica 2005; 124: 769-71.
[4] Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. (BOE 309 de 27/12/2005) http://www.boe.es/boe/dias/2005/12/27/pdfs/A42241-42250.pdf
[5] Kanellopoulos TA, Varvarigou AA, Karatza AA, Beratis NG. Course of growth during the first 6 years in children exposed in utero to tobacco smoke. Eur J Pediatr. 2007;16:685-92.
[6] Sadia Malik, Mario A. Cleves,  Margaret A. Honein. Maternal Smoking and Congenital Heart Defects. Pediatrics 2008; 121: e810-6.

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Los hijos de gestantes fumadoras tardan entre tres y seis años en alcanzar los parámetros de crecimiento de los de las no fumadoras

Publicado el 19 de Abril del 2010 en Artículos

En un estudio que se inició en Grecia en 1996 [1] con 204 recién nacidos a término de madres fumadoras y 204 recién nacidos a término de madres no fumadoras se estudió la evolución del peso, el índice de masa corporal, la talla y el perímetro craneal de estos niños a lo largo de seis años.  Los casos fueron pareados uno a uno de acuerdo a la edad de la madre, el nivel de educación, la talla de los padres, la edad gestacional y el sexo. Finalizaron el estudio 100 casos tras descartar los que no se ajustaban a los requisitos establecidos.

El estudio concluyó que había un retraso del aumento del peso y del perímetro craneal en los hijos de gestantes fumadoras que se corrigió en el tercer año de vida. También hubo un retraso en el crecimiento en talla que persistió un periodo más largo, con una desviación de la normalidad máxima a la edad de tres años.

Bibliografía
[1] Kanellopoulos TA, Varvarigou AA, Karatza AA, Beratis NG. Course of growth during the first 6 years in children exposed in utero to tobacco smoke. Eur J Pediatr. 2007;16:685-92.

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