Lista de artículos con la etiqueta ‘bronquitis’

Mi hijo vomita las flemas: ¿puede ser por la nebulización?

Publicado el 26 de Enero del 2016 en Consultas

Pregunta:

Mi hija tuvo hace 15 días bronquitis, se le nebulizó por 7 días y tomó medicamentos contra la tos. Dos días después comenzó a vomitar las flemas, pero han pasado ya 10 días y sigue con los mismos vómitos que se muestran cada 2 días. ¿Esto es reacción secundaria de la nebulización? Quisiera que me respondieran, gracias.

Respuesta:

En las bronquitis se produce una inflamación de la mucosa del bronquio, un aumento de la mucosidad en su interior y una contracción de la musculatura que lo rodea (broncoespasmo). El tratamiento para la bronquitis persigue disminuir, en primer lugar, el broncoespasmo, para lograr que el aire entre mejor en los pulmones, y en segundo lugar, la inflamación de la mucosa. La mucosidad o flema la va eliminando el niño progresivamente con la tos, y lo hará con más facilidad a medida que va mejorando y el diámetro del bronquio sea mayor.

En las bronquitis, igual que en las crisis de asma, se recomienda el tratamiento inhalado, ya que el efecto del fármaco es mayor, con menos dosis y menos efectos secundarios, y se produce más rápidamente al incidir directamente en el lugar donde debe realizar su acción. Normalmente, pues, se indica el tratamiento con inhaladores con cámara espaciadora. Los nebulizadores son dispositivos en los que el fármaco se disuelve en suero fisiológico y se aplica con oxígeno, y solo se reservan para los Servicios de Urgencia en niños pequeños que no toleran la cámara o en crisis graves. No sabemos si a su hija le han administrado una cosa o la otra, pero en todo caso, los vómitos no son un efecto secundario de ninguno de ellos.

La explicación que nos parece más razonable, pero no deja de ser una especulación porque no conocemos bien el caso y no hemos explorado a la niña, es que al haber mejorado su bronquitis, los bronquios están más dilatados y la mucosidad aumentada le provoca la tos para expulsarla y los niños, al no saber expectorar bien, acaban vomitando. Pero, como le decimos, es solo una hipótesis que formulamos porque ni contamos con la información suficiente para emitir un diagnóstico ni nuestro consultorio está pensado para ello.

Por todo ello, y teniendo en cuenta que tal vez sea mucho tiempo el que lleva vomitando, nuestro consejo es que la lleve a su pediatra para que pueda comentarle el tema. Él es el especialista más aconsejado para decidir el camino a seguir, una vez tenga todos los datos de la historia clínica y la exploración.

¿Puedo prevenir el asma en mis hijos?

Publicado el 15 de Diciembre del 2015 en Consultas

Pregunta:

Buenos días, soy una mama de 40 años, no soy ni he sido fumadora y mi esposo de 45 años tampoco. Tengo 3 hijos. El mayor, de 9 años, es alérgico asmático desde que tenía 8 meses, cuando lo internaron por insuficiencia respiratoria. Luego, al año y medio, empezamos con nebulizaciones, oxígeno, inhaladores… He visitado muchos médicos, con honorarios caros e intermedios, y también ha usado montelukast y corticoides en jarabes. Ahora, desde los 6 años, se enferma menos y ya no usa inhaladores, ya no falta a la escuela y lleva una vida mejor. Pero mi hijita de 6 años hace un mes se enfermó de resfriado y luego se complicó, le dio bronquitis y ahora me ha dicho el médico que es asmática y me ha recetado seretide por dos meses. Yo quisiera saber que recomendaciones tomar, quisiera consultar otras opiniones médicas ya que ella era sana y no se enfermaba mucho. Además, tengo mi bebita de 1 año que desde que comenzó a comer le empezó a salir granitos por la boca y luego por la espalda. La llevé al dermatólogo y dice que es dermatitis atópica. ¿Qué hago? Necesito ayuda, aconséjenme. El gasto es fuerte y las medicinas en Perú son muy caras, y además tuve que dejar de trabajar para cuidarlos a tiempo completo. Gracias.

Respuesta:

La palabra asma siempre impone porque conlleva una connotación de crónica, grave, y complicada de tratar. En realidad, los médicos calificamos de asmático al niño que ha tenido 3 o más crisis de broncoespasmo con roncus y sibilancias (pitos). Así, dentro de esta especie de cajón de sastre del “asma”, podemos encontrar varios tipos que fundamentalmente se relacionan con la edad de aparición y la posibilidad de alergia. A continuación le resumimos estos tipos de asma o “fenotipos” de asma:

A) Niño menor de tres años con sibilancias

- Hijos de madre fumadora, prematuros, otros. Los bebés tienen bronquitis con pitos desde muy chiquitines, y una tendencia a las bronquitis con cualquier resfriado. Los pitos son muy frecuentes sin resfriado. Suelen ponerse bien alrededor de los tres años. Hay una mayor tendencia a adicción al tabaco y a bronquitis crónica en el adulto. El tabaco ha dañado sus pulmones antes de nacer y ha producido mutaciones que se transmiten a su descendencia.

- Niños que padecen una bronquiolitis en los primeros meses de vida. Suelen quedar “sensibilizados” y es frecuente que cada resfriado posterior acabe con bronquitis y pitos. También suele ceder alrededor de los tres años.

- Niños con antecedentes de alergia, asma, rinitis en los padres. Pueden tener dermatitis atópica desde los primeros meses. Las bronquitis que padezcan en los primeros meses puede que tengan o no relación con un asma alérgica, pero es posible que aparezca en cualquier momento de su vida. La mayoría de veces, las crisis de asma aparecen a partir de los tres años o en cualquier caso, si aparecen antes de esta edad, continúan y se ha de estudiar la posibilidad de alergia a alérgenos inhalados. Este tipo de asma tiene un gran componente hereditario.

- Asma persistente no alérgica. Son niños con bronquitis con sibilancias frecuentes o con mucha mucosidad, o tos, que aparecen precozmente antes de los tres años y que persisten hasta la edad escolar, incluso hasta la pubertad. Luego desaparecen. Las pruebas de alergia son negativas y no hay antecedentes de atopia. Antes se llamaba “asma intrínseca”.

B) Niño con bronquitis y sibilantes después de los tres años

- A veces un niño puede tener una primera o segunda bronquitis, o neumonía, ya mayorcito, y no tener ninguna tendencia a la cronicidad, simplemente ha tenido la mala suerte de tener esos episodios en un contexto epidémico en la época de otoño e invierno. El que tengan sibilancias no quiere decir que sea asma ni que sea crónico. Si se repiten los episodios está indicado hacer un estudio y puede ser oportuno ponerle tratamiento preventivo.

- La aparición de crisis de broncoespasmo con sibilancias, o neumonías repetidas, después de los tres años, con antecedentes de dermatitis atópica de pequeño, y /o antecedentes de alergia en los padres obligará a descartar asma alérgica o atópica.

Esta clasificación resultaría sencilla si no se combinaran algún tipo de circunstancias como puede ser fumar y tener antecedentes de alergia, o tener una tendencia familiar alérgica y coger una bronquiolitis de bebé. Sería muy simple y aventurado decir que su hijo mayor podría tener un asma persistente no alérgica y que es posible que ya no tenga nada más; que su segundo no tiene por qué tener asma ya que solo ha tenido una bronquitis que le ha durado mucho y que la tercera podría ser asmática en un futuro por tener dermatitis atópica ahora. Nuestro consejo es que espere un poco a ver la evolución de todos ellos. Mientras tanto, deben tomar el aire no contaminado, salir a jugar al parque, llevar una actividad física, tomar una dieta saludable, rica en frutas y verduras y no estar expuestos al humo del tabaco ni a la polución atmosférica, si es posible.

¿Puede que mi hijo tenga una bronquitis aguda y no una bronquiolitis?

Publicado el 21 de Octubre del 2015 en Consultas

Pregunta:

Hola soy Macarena, Mamá de Bautista de 2 años, quien desde febrero de este año tuvo una bronquiolitis por el cual fue internado con oxigeno, desde ahí elsiguio con otra series de bronquiolitis y un principio de neumonia a las cuales también debió ser internado con oxigeno ya satura menos de lo normal cada vez que le ocurre esto. Su pediatra comenzó dándole puff de salbutamol y corteroid. al ver que seguía con esos síntomas, fue derivado a un Neumonologo infantil, quien le cambio la medicación con ventide. Como no hubo mejoramiento se le iso placa de torax, test de sudor y analisis de sangre completo, todo dio bien, pero sigue con los sintomas.Su medicacion actual es propinato de fluticasona y Montelukast. Hace una semana sufrió una crisis,no puede hacer su vida normal porque se agita de nada. ¿Puede caer internado tantas veces por lo mismo, siendo que esta medicado? ¿ afecta en algo que siendo tan chico se haga puff todos los dias?

Respuesta:

Hay una cuestión que preferimos aclarar desde el principio: ¿es posible que su hijo padezca bronquitis aguda y no bronquiolitis?

La bronquiolitis afecta a los bronquios más pequeñitos y últimos de la ramificación bronquial, justo antes de los alveolos pulmonares donde se realiza el intercambio entre el anhídrido carbónico espirado y el oxígeno inspirado, y suele ser más frecuente en lactantes en los dos primeros años de vida. Después del primer episodio, se suelen producir más bronquitis que bronquiolitis, que se manifiestan por los clásicos pitos (roncos y sibilancias) y que suelen incluir un broncoespasmo. Asimismo, se produce una inflamación de la pared bronquial con una disminución de calibre y una secreción de moco. Esto último también predomina en la bronquiolitis, ya que el bronquiolo no tiene fibra muscular que se contraiga para producir broncoespasmo.

Tanto la bronquiolitis como la bronquitis, al obstaculizar la entrada de aire, pueden producir síntomas de dificultad respiratoria y disminución de la oxigenación, y existen diferentes tratamientos. Los broncodilatadores tratan el broncoespasmo y mejoran más la bronquitis que la bronquiolitis. Los corticoides, que tratan la inflamación, mejoran ambas. En las crisis agudas se utiliza el salbutamol y los corticoides orales, y para prevenir las crisis se utilizan los corticoides inhalados y el montelukast.

Como segunda opción, en los niños que necesitan salbutamol muy a menudo, se utilizan los broncodilatadores de larga duración asociados siempre a un corticoide, ambos juntos en un inhalador, pero esta modalidad de tratamiento no suele ser utilizada en niños pequeños. Tampoco se utiliza la asociación de salbutamol, un broncodilatador de corta duración, con un corticoide inhalado como el ventide. Por todo ello, el tratamiento que lleva ahora nos parece el más correcto para prevenir las crisis. En casos agudos tendrá que utilizar el salbutamol y el corticoide oral, si es necesario.

Los inhaladores bien indicados y usados de manera correcta mejoran la vida del niño; siempre será mejor un inhalador que una falta de oxígeno. No obstante, se han de utilizar de manera racional, es decir, en la mínima cantidad para lograr una vida normal. Sin embargo, si el niño no puede hacer vida normal, puede ser que esa mínima cantidad sean dosis altas o administradas durante tiempo prolongado. En cualquier caso, siempre se han de vigilar los posibles efectos secundarios de estas dosis altas o de larga duración.

Si todas las pruebas realizadas por el neumólogo son normales, lo más probable es que lo que tenga su hijo sea transitorio y que, pasados unos meses, se vaya poniendo bien. También puede que sea un asma alérgica, aunque las pruebas sean negativas aún, ya que el niño es pequeño y a veces no se puede detectar. Será más probable si hay antecedentes de asma o rinitis alérgica en la familia, o si el niño padece dermatitis atópica.

Finalmente, queremos recordarle que hay factores agravantes. Los más importantes son el humo del tabaco, la contaminación atmosférica, el clima húmedo, las infecciones víricas y la asistencia a la guardería. Pero no olvide también que hay factores protectores: una dieta rica en frutas y verduras, actividad física diaria al aire libre y evitar el sedentarismo y la obesidad.

¿Qué puede causar el broncoespasmo en un bebé?

Publicado el 1 de Septiembre del 2015 en Consultas

Pregunta:

Tengo un bebé de 5 meses. Actualmente está con broncoespasmo, las últimas dos veces que en este invierno hizo calor y hubo humedad al otro día comenzó con tos. ¿Es normal? ¿Cuál es la causa? Desde ya, ¡muchas gracias!

Respuesta:

El broncoespasmo consiste en una contracción de la fibra muscular que rodea el bronquio y suele acompañarse de un edema o hinchazón de la mucosa que lo tapiza en su interior. Ambos fenómenos contribuyen a disminuir la luz del bronquio, produciendo una dificultad para la entrada del aire y para su salida del pulmón. Esta dificultad se traduce clínicamente en roncos y sibilancias, conocidas como pitos. Además, la inflamación de la mucosa produce un aumento de moco, lo que, unido a la disminución del calibre de la luz, produce el resto de síntomas: dificultad respiratoria, tos y expectoración. Esta última es más evidente cuando se introduce el tratamiento broncodilatador, ya que, al abrir el bronquio, resulta más fácil expulsar el moco con la tos. La tos, expectoración, dificultad respiratoria y pitos son, pues, los síntomas habituales de las bronquitis.

En el lactante este cuadro se produce por diversas circunstancias, entre ellas:

1. Los hijos de madres fumadoras durante el embarazo tienen tendencia a tener sibilancias muy precoces y con mucha frecuencia. Suelen desaparecer a los 2-3 años de vida, pero son niños que, en un futuro, tendrán más tendencia a tener asma y a fumar, y, si lo hacen, tienen más probabilidad de padecer la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Esta tendencia es aún mayor si se sigue fumando en el entorno del niño.

2. Las bronquitis y bronquiolitis causadas por virus en los primeros meses de vida producen en el niño una especie de sensibilización que produce una hiperreactividad bronquial, de tal manera que, cada vez que vuelven a resfriarse, tienen tendencia a coger bronquitis. También suelen desaparecer en la primera infancia y habitualmente no dejan secuelas posteriores.

3. Los niños con dermatitis atópica y antecedentes de asma o alergia en los padres o hermanos también pueden tener pitos en el primer año de vida, aunque suele ser más tarde que en los casos anteriores. Puede tratarse de la primera manifestación de un asma alérgica o atópica, que persistirá hasta instaurar dentro de lo posible algún tratamiento desensibilizante.

Es fácil que estas circunstancias causales se combinen entre sí, lo que complica la evolución y el pronóstico de las sibilancias. Por otro lado, la hiperreactividad bronquial es un fenómeno que a veces no desaparece tan fácilmente. Así, nos encontramos que los niños que tienen tendencia a tener bronquitis pueden padecerla o ver cómo empeora si hay humedad, si cambia el tiempo, si se estresan, se resfrían, si se excitan o corren o se fatigan, si respiran aire frío, etc. Por su parte, los niños con asma alérgica que han recibido tratamiento desensibilizante y que no vuelven a tener crisis de broncoespasmo pueden resfriarse y tener una bronquitis más difícil de tratar que una crisis asmática.

Esperamos haberle aclarado sus dudas y le derivamos a consultas que hemos atendido con anterioridad en las que también hemos abordado el tema del broncoespasmo. En cualquier caso, le recordamos que toda esta información nunca puede sustituir la visita médica, por lo que le aconsejamos que lleve a su hijo al pediatra, que podrá analizar su estado de salud y su evolución.

¿Cómo evitar que mi bebé sufra neumonías de forma repetida?

Publicado el 29 de Agosto del 2015 en Consultas

Pregunta:

Hola mi hijo al mes y medio le dio catarro por contagio, este después se complicó derivando en una tos terrible y llevándolo al hospital por un período de 11 días, en el hospital donde fue tratado no me especifican si la neumonía fue por causa vírica o bacteriana pero él fue tratado con antibióticos. Ya que ha salido del hospital, me da bastante miedo una recaída ya que asusta bastante pensar que sea peor. ¿Qué tan frecuentes son las recaídas? ¿Qué hacer para evitarlas? ¿Cómo darse cuenta de que es una recaída? Gracias

Respuesta:

Siempre decimos aquí que, sin visitar al niño y con tan poquitos datos, es muy difícil dar una respuesta concreta, pero trataremos de orientarle sobre la posible evolución de su hijo.

En primer lugar hemos de decirle que las neumonías del lactante son raras y que también es raro que se repitan. La mayoría se producen por infecciones por virus que causan primero una bronquitis y luego, una inflamación del tejido peribronquial (infiltrado). Además, suelen darse en los dos pulmones.

No obstante, también pueden ser bacterianas. Desde que se ha generalizado el uso de vacunas contra el neumococo hay menos neumonías en el niño, pero sigue dándose en los menores de tres meses que no se han vacunado aún o que solo llevan una dosis. A veces, la neumonía suele complicar una bronquitis (sobreinfección bacteriana).

No sabemos qué tipo de neumonía pudo tener su hijo. Suponemos que grave, por el tiempo de hospitalización, ya que hoy día, en cuanto el niño se encuentra bien, suele ser dado de alta para evitar infecciones hospitalarias y porque los niños se encuentran mejor en casa que en el hospital.

Si alguno de los análisis ofrece algún dato sobre una bacteria en concreto, se da el antibiótico más adecuado, pero, si no se puede saber si la neumonía es vírica o bacteriana, por lo general se suelen dar antibióticos que sirven para un amplio abanico de bacterias, los llamados antibióticos de amplio espectro. En un niño menor de tres meses con síntomas de neumonía y radiología que la confirme es excepcional no dar antibiótico. Las neumonías se curan, así que en este caso hablamos de neumonías repetidas o de repetición, no de recaídas.

No obstante, es frecuente que los niños que padecen una bronquitis o bronquiolitis en los primeros meses de vida vuelvan a padecerlas con una cierta frecuencia que es variable de unos niños a otros y que depende de diversos factores genéticos y ambientales. Pero, aunque se repitan las bronquitis, no todas tienen porqué derivar en una neumonía. Incluso diríamos que este hecho es poco frecuente dada la alta incidencia de bronquitis repetida en los niños.

Si nos encontramos un niño con neumonías repetidas, pensaremos como causas más frecuentes la falta de defensas (inmunodeficiencia) si se trata de un lactante, o el asma si es un niño más mayor.

Los síntomas de neumonía son difíciles de distinguir al principio y deberá acudir a su pediatra si hay signos de insuficiencia respiratoria. La fiebre, de hecho, no es un síntoma específico de neumonía pero los pediatras solemos hacer una radiografía si la fiebre pasa de 4-5 días para descartar neumonía si antes no la hemos diagnosticado por la auscultación de los pulmones. Recuerde que la fiebre es una defensa ante las infecciones, no implica gravedad aunque sea alta. Si el niño está bien tras la administración del antitérmico, no tiene porqué acudir a urgencias. Pasadas 24 horas de la fiebre, resulta más fácil el diagnóstico de lo que pueda padecer el niño. Los resfriados tienen una evolución pausada y progresiva hacia un empeoramiento ligero primero y una mejoría final; acuda a su médico ante un empeoramiento brusco de la fiebre y los síntomas respiratorios en el curso de un resfriado.
¿Qué debe de hacer para evitar la repetición?

- No viva con el miedo a que se repita porque así solo conseguirá sobreproteger a su hijo. Debe hacer una vida normal, salir a la calle, a ser posible en una ambiente libre de polución. El sol ayuda a absorber la vitamina D, necesaria para el equilibrio del niño.

- Elimine el humo del tabaco en el entorno del niño. Los hijos de padres fumadores tienen más tendencia a tener bronquitis y neumonías.

- Si amamanta a su hijo, hágalo todo el tiempo que pueda, sobre todo el primer año. La dieta mediterránea, rica en frutas y verduras y por tanto, en vitaminas A y C y antioxidantes, también tiene un factor protector.

- Si tuviera la posibilidad, retrase la entrada a la guardería. Sabido es la cantidad de infecciones que cogen los niños que van a ella, pero la mayoría no son de gravedad. Así que, si no puede, no se angustie. Si vuelve a sufrir una neumonía, su pediatra le aconsejará qué hacer.

¿Es el asma infantil una enfermedad de por vida?

Publicado el 30 de Septiembre del 2014 en Consultas

Consulta:

Hola, mi hijo tiene 3 años y nueve meses y hace una semana fue diagnosticado con bronquitis asmática. Lo llevamos al neumólogo porque llevaba más de 3 meses con tos y no curaba completamente. Al comienzo de la tos habíamos consultado a su pediatra homeópata quien dijo que se trataba de un resfriado. Sin embargo como mejoraba, pero nuevamente la tos regresaba lo llevamos al neumólogo. Él le formuló sulfato de salbutamol y ciclesonida para suministrarle en el inhalador pero decidimos no dárselos inmediatamente y lo llevamos nuevamente a su pediatra que es quien mejor lo conoce, y quien viene acompañando su dermatitis atópica, porque apesar de la tos, es un niño muy saludable, juega normalmente, come normalmente, solo la tos tan persistente en la noches y cuando se agita corriendo o haciendo ejercicio. Ella nos dio un medicamneto homeopático (pulmon) y un jarabe, cloridrato de bambuterol para darle una vez en la noche. Las dos primeras noches despues del jarabe durmió bastante bien, después la tos volvió y anoche pasó una noche terrible, con muchas flemas y una dificultad enorme para respirar, estaba casi ahogado… Yo estoy realmente preocupada y triste por ese diagnóstico, me siento muy confundida y perdida, quisiera saber si debido a su edad será una condición permanente, si la medicaicón que optamos por darle puede funcionar y cual es el tiempo máximo en el que esa tos deba pasar, cuales son los síntomas o señales de los que deba estar atenta. Para mi antes del diagnóstico era una tos y le daba miel, limon, infusión de romero… pero ahora que esa tos tiene nombre estoy tan asustada…que puedo hacer? Gracias

Respuesta:

Lo que usted ha expresado con aquello de “tiene nombre” es muy común. Poner etiquetas a veces es fácil, pero en realidad y de manera habitual, debe llevar detrás todo un proceso de estudio y seguimiento del problema.  En ocasiones,  la etiqueta, el nombre,  solo representa un hecho concreto: llamamos asma a la repetición de tres o más veces de una bronquitis con broncoespasmo. Esa palabra asusta por lo que implica de cronicidad, de gravedad. Pero toda asma no tiene porqué ser de larga duración ni grave. Nos remitimos a otros artículos en los que hablamos de este tema. Como usted misma afirma es un niño sano de base. Pero habrá que tratarlo para que pueda hacer su vida normal con el menor tratamiento posible. El hecho de tener dermatitis atópica hace pensar que pueda tratarse de una asma atópica o alérgica, por lo que sería conveniente su estudio. Pero muchos niños pasados unos años, dejan de tener esas bronquitis.

Ha hecho bien hasta ahora en tratar las toses y resfriados con remedios naturales. El problema es que, cuando su hijo tiene tanta tos y dificultad respiratoria que le impide dormir, es necesario acudir a otros remedios farmacológicos no naturales. La homeopatía sirve también para prevenir, para mejorar el estado general; pero fíjese en que ya se le ha recetado el bambuterol, que es un fármaco broncodilatador. Existe un consenso universal respecto al tratamiento del asma. Uno de sus pilares es la administración de los broncodilatadores en aerosol presurizado a dosis fija, con cámara con o sin mascarilla, según la edad. La dosis a utilizar es mucho menor y con menores efectos secundarios que por vía oral, lo que permite aumentar la frecuencia de su administración cuando lo necesite. La duración de cada proceso es variable y la cantidad de medicamento y número de dosis variará según su intensidad. No podemos responder a esta pregunta concreta. A veces la tos es más aparatosa, pero lo más importante es aprender a apreciar los signos de dificultad respiratoria.

Finalmente decirle que no se angustie, que lo que el pasa es normal y les pasa a todos los padres. Pronto aprenderá a manejar el tratamiento que le pongan a su hijo y a saber cuándo lo puede precisar. En cualquier caso, es conveniente que se realice un estudio. Dada la edad del niño, puede resultar negativo o dudoso y habrá que repetírselo más tarde. Mientras esté alegre, dele todo su cariño sin sobreprotegerlo. En su vida cotidiana procure que haga una vida normal, que salga al aire libre a jugar, dele una dieta rica en frutas y verduras, mantenga la casa bien ventilada y retire por completo el humo del tabaco del entorno del niño.

De todas formas, no podemos entrar en un diagnóstico más específico del caso que nos remite. Para padres y madres suscribe los principios del HONCode, un código ético y de confianza para la información relacionada con la salud y la medicina en la red. Este código establece claramente que las páginas web tienen que dar la información sobre salud como un soporte, pero en ningún caso de manera sustitutoria. Deseamos que nuestros consejos le sirvan como guía de tipo general, pero si hablamos de una persona en concreto, con su casuística particular, la visita presencial se hace imprescindible. Una vez aclarado esto, le agradecemos su confianza.

¿Pueden los medicamentos usados para la bronquitis afectar a los dientes del niño?

Publicado el 18 de Julio del 2014 en Consultas

Consulta:

Quisiera saber su opinion. Lo que pasa es que a mi bebe de 4 meses le diagnosticaron bronquitis mas gripe y le dieron inalador ,parasetamol para la fiebre y infex mi pregunta el infex esta bn q lo tome tan pequeñita y si esto le afectara en sus dientes…

Respuesta:

Infex® es el nombre con el que se comercializa un antibiótico llamado claritromicina. Este medicamento, tomado por vía oral, está indicado en niños entre el año y los 11 años para tratar infecciones respiratorias como la sinusitis, la bronquitis aguda o la neumonía, e infecciones de piel. Es un antibiótico con el que existe experiencia de uso y los efectos secundarios descritos en personas que han sido tratadas con este medicamento son molestias abdominales, náuseas, vómitos y diarrea (a dosis altas), y reacciones alérgicas con erupciones cutáneas, aunque muy raramente se han visto casos graves. A estas dosis, también se ha visto que puede producir pérdida de audición, aunque reversible.

Como usted comenta, algunos antibióticos concretos, como los que pertenecen al grupo de las tetraciclinas, cuando lo toman embarazadas durante la segunda mitad de la gestación o la lactancia, o niños menores de 8 años, sí pueden causar una decoloración permanente de los dientes del niño, tornándose de un color entre gris parduzco y amarillento. Sin embargo, la claritromicina no pertenece a este grupo de antibióticos y este efecto no está descrito en la ficha técnica de este medicamento.

Por último, tenga en cuenta que la elección de un tipo de antibiótico u otro, y de su seguridad, dependen de las características particulares del niño y de la infección que padezca, por lo que es fundamental disponer del diagnóstico definitivo y de la valoración médica detenida de las condiciones particulares del niño y de su situación física para poder proporcionar el tratamiento más adecuado y seguro.

Es necesario remarcar que Para padres y madres suscribe los principios del HONCode, un código ético y de confianza para la información relacionada con la salud y la medicina en la red. Este código establece claramente que las páginas web tienen que dar la información sobre salud como  soporte, pero en ningún caso de manera sustitutoria. Así pues, el cometido de Para padres y madres es ofrecer dicha información a modo de guía o consejo,  pero para casos específicos y particulares, remitimos siempre a la visita presencial.

Consecuencias del abuso de corticoides y antibióticos

Publicado el 15 de Mayo del 2014 en Consultas

Consulta:

Tengo una hija de dos años y medio que desde hace 14 meses está constantemente enferma:

- Se pone enferma tanto en época de guardería como ahora que no va desde hace meses.

- Ha pasado por laringitis, faringitis, anginas, laringotraqueitis, bronquitis, otitis y catarros.

- Hace tres meses fue operada de drenajes en los oídos.

- Estuvo hospitalizada hace un año de laringotraqueobronquitis y por un adenovirus, ambos a la vez.

- En la mayoría de las ocasiones es tratada a base de corticoides (estilsona y budesonida en aerosol), ventolin con cámara espaciadora o en aerosol, mucoliticos y ahora esta con singulair.

- Ha tomado en un año 10 veces antibiótico En la última consulta de un pediatra, que fue en urgencias, me dijo que esta frecuencia ya no entraba dentro de lo normal y que había que empezar a valorar y estudiar opciones, y me ha derivado al neumólogo y al alergólogo.

Mis dudas y preocupaciones son muchas… Pero sobre todo…

- Qué le ocurre a mi hija? Que puede ser?

- Qué puedo solicitar que la hagan para descubrir lo que la pasa? No sé, algún cultivo, estudios del sistema inmunológico, o el qué.

- ¿Y qué consecuencias podría haber a largo plazo con el uso de tantísimo corticoide y antibiótico? Estoy de verdad muy preocupada, porque no pasa mas de diez días sin estar enferma, con el consecuente “chute’” de medicación.

Respuesta:

El problema del niño menor de 4 años con bronquitis e infecciones de vías respiratorias altas repetidas, lo hemos tratado con anterioridad en numerosas ocasiones en el consultorio, de forma que le aconsejo que revise algunas de ellas.

Por lo que usted nos cuenta, el problema de su hija radica más en la frecuencia y repetición de los episodios que en la gravedad de los mismos. Claro está que la gravedad, es un concepto que puede ser catalogado y percibido por los padres y el niño, de forma muy diferente a los médicos. El niño con inmunodeficiencia, no solo tiene infecciones frecuentes, sino que éstas son poco comunes en el resto de la población infantil y/o se comportan de un modo inusualmente grave. Decimos esto para tranquilizarla y para que confíe en el especialista que será quien decida lo más oportuno y adecuado para diagnosticar y tratar el problema de su hija. Seguro que neumólogo y alergólogo son los especialistas que deben estudiarla, ya que ya ha sido visitada por el otorrino.

Eso sí, volvemos a recordar  que los corticoides orales se utilizan en pautas cortas para las laringitis, traqueítis y bronquitis agudas y que los inhalados son para tratamiento preventivo de las bronquitis repetidas. Vale decir  también que la mayoría de infecciones en un niño menor de 4 años son causadas por virus y que no precisan de antibiótico para su curación. Nos gustaría  hacer hincapié en este tema: el uso de corticoides y antibióticos y las consecuencias de su abuso.

El uso de corticoides en el asma está protocolizado según un consenso universal, que se revisa periódicamente. No hay evidencias científicas de que el uso adecuado de los corticoides inhalados en el asma episódica frecuente y en la persistente moderada, tenga consecuencias a largo plazo, ya que la cantidad y duración de su uso, no producen efectos secundarios a corto o largo plazo, como osteopenia/osteoporosis o Cushing yatrogénico. Los corticoides mejoran el estado de los niños con asma, disminuyendo la frecuencia e intensidad de las crisis y mejorando su calidad de vida.

Sin embargo, no se ha demostrado que modifiquen la evolución de la enfermedad. Es decir, si un niño tiene una predisposición genética y unos factores desencadenantes de asma, es posible que la desarrolle con el tiempo aunque haya recibido corticoides inhalados durante meses.

Las bronquitis inducidas por virus son menos agradecidas a los corticoides inhalados como tratamiento preventivo de crisis de broncoespasmo. En el asma persistente grave, que se suele dar en niños más mayores, las dosis de corticoides inhalados son más altas y se han de administrar tandas con mucha más frecuencia; los estudios de sus consecuencias a largo plazo son contradictorios. Es posible que se llegue a producir osteopenia, pero no se han referido casos de osteoporosis ni de Cushing iatrogénico si se utilizan según los protocolos. En los tratamientos a dosis moderadas o altas de más de 3 meses, se ha de prevenir la posibilidad de osteoporosis. Por último solo nos queda añadir que los corticoides se han de utilizar con unas indicaciones, dosis y duración según los protocolos establecidos de acuerdo a la gravedad del asma. Exponemos una relación de documentos a consultar al final de este texto.

Con respecto a los antibióticos, ya hemos dicho que la mayoría de las infecciones en niños pequeños, son víricas y su tratamiento con antibióticos no está indicado. Incluso está discutida la utilidad en el tratamiento en todas las Otitis medias agudas, preconizándose el uso de ibuprofeno durante dos o tres días (por supuesto, con sus excepciones). Se discute incluso el tratamiento con antibiótico de neumonías de probable causa vírica. Las bronquitis no se tratan con antibióticos a no ser que en su evolución se sospeche sobreinfección bacteriana.

El uso frecuente e inadecuado de antibióticos da lugar a bacterias resistentes que son más difíciles de destruir. El uso de antibióticos se inició en la década de los 40 del siglo pasado. Supuso un enorme adelanto en el tratamiento de las infecciones bacterianas. Pero su abuso actual está modificando la evolución de las enfermedades. Un ejemplo paradigmático es lo que ha sucedido con el estreptococo. Con la llegada de la penicilina, disminuyeron en los países desarrollados la fiebre reumática y la escarlatina, causadas por esta bacteria. En la década de los 70 no se veía escarlatina en nuestro medio. En la década de los 80, comenzamos a diagnosticar de nuevo y ahora, volvemos a tener  epidemias como antaño, porque el estreptococo vuelve a ser poderoso.

Por otro lado, no solo reaparecen enfermedades de antes, sino que cuando se administra un antibiótico, “el impacto ecológico sobre la flora respiratoria e intestinal es considerable, ya que el antibiótico eliminará la población mayoritaria de bacterias sensibles y favorecerá el crecimiento de la población bacteriana resistente y su posible diseminación posterior. Así pues la acción de los antibióticos puede afectar no sólo al individuo que los toma sino también a su familia, a la comunidad y a la sociedad en su conjunto”*. Cual si de una guerra se tratara, los “gobiernos de las bacterias” se ocupan de crear nuevas armas de ataque y nuevos escudos defensivos. Ello obliga a utilizar contra ellas, un armamento más potente o más numeroso. La resistencia bacteriana nos ha conducido a que existan bacterias multirresistentes a los antibióticos por ejemplo el estafilococo.

El antibiótico, además de destruir las bacterias patógenas que causan enfermedad, destruyen también la flora saprofita beneficiosa que existe en muchos lugares de nuestro organismo, produciendo disbacteriosis, con diarreas, estomatitis, sobreinfección por cándidas en boca y genitales, etc

El abuso y mal uso de los antibióticos así como la resistencia a los mismos es un problema de especial importancia en pediatría porque:

1. En los primeros años de vida se concentran la mayoría de infecciones respiratorias cuya etiología es fundamentalmente viral.

2. Algunas de las bacterias patógenas que pueden causar infecciones pediátricas (otitis, amigdalitis) como es el caso de Streptococcus pneumoniae, y Haemophilus influenzae presentan tasas importantes de resistencia a las familias de antibióticos considerados de primera elección.

3. En los cinco primeros años de vida se produce la mayor exposición innecesaria a antibióticos de toda la población general.*

Además, con el uso innecesario e inadecuado de los antibióticos, las resistencias bacterianas aumentan cuando una vez prescrito el antibiótico, se toma una cantidad insuficiente o durante menos tiempo del indicado. La experiencia de los pediatras de atención primaria es que los padres presionan muchísimo para que administremos antibióticos a sus hijos, y luego se extrañan de las dosis e interrumpen el tratamiento cuando el niño se encuentra mejor. No deberíamos dejar que la angustia de ver al niño enfermo repetidas veces, nos haga perder la confianza en el pediatra. El que no queramos dar antibióticos, no es una cuestión de ahorro sanitario, sino una vuelta  a la prudencia en el uso de antibióticos. Para los profesionales es más cómodo dar un antibiótico, que aumentar el tiempo de la visita tratando de explicar porqué no lo damos, pero no es ético.

Bibliografía interesante:

Alba Moreno F., Bunuel Alvarez C., Fos Escriva E., Moreno Galdo A., Oms Arias M., Puig Congost M., Ridao Redondo M., Sanz

Borrell L. Asma Infantil

[En linia] Barcelona: Institut Catala de la Salut, 2008. Guies de practica clinica i material docent, num. 13 [URL disponible en: http://www.gencat.net/ics/professionals/guies/asma_infantil.htm

Gema 2009. Guía española para el manejo del asma. En http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_500_Asma_GEMA2009.pdf

Gina 2014. Global strategy for the diagnosis and management of asthma  inchildren 5 years and younger. En http://www.ginasthma.org/local/uploads/files/GINA_Report_2014.pdf

http://www.ginasthma.org/local/uploads/files/GINA_PG_Spanish_2010_1.pdf

Resistencia a los antimicrobianos: el drama del abuso. Boletín de la Organización mundial de la salud. Volumen 88, noviembre 2010, 797-876. En http://www.who.int/bulletin/volumes/88/11/10-031110/es/

(*) Textualmente de : Campaña sobre uso responsable de los antibióticos. Qué efectos produce el consumo inadecuado de antibióticos.  Ministerio de Sanidad y política social. Gobierno de España. En  http://www.antibioticos.msc.es/general-efectos.htm

El peligro del mal uso de los antibióticos. En: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/infecciones/antibiotic_overuse_esp.html

Nueva consulta: Corticoides inhalados o singulair

Publicado el 4 de Febrero del 2014 en Consultas

Consulta:

Tengo mellizos varones de dos años de edad. Uno de ellos padece de bronquitis recurrentes desde los once meses. Broncoespasmos, sibilancias, crepitantes, con tratanmiento con salbutamol y en ocasiones estilsona y que suelen ceder en una semana, pasando a expulsar moco y a veces dejando moco residual que a veces hace recaer y otras no. en esa fase solemos realizar sesion de fisio respiratoria. No le suele dar fiebre ni ha tomado antibioticos. Tampoco ha estado ingresado, o sin saturación o con neumonias. Si ha necesitado alguan nebulización en hospital de tres series, pero generalmente cede con ventolin y estilsona. El ventolin es una semana si y una no y la estilsona ya tres tandas desde septiembre a enero. Analitica de sangre con IgE aumentada y neumolergenos negativos. La frecuencia de las crisis puede ser de hasta tres al mes en otoño invierno o estar dos meses sin ninguna y en verano remiten. Puede coincidir con cuando se resfría, existen antecedentes familiares mate rnos de asma por alergia a acaros y polenes(tia, abuela, bisabuela pero no madre) y paternos de rinitis alergica por acaros (padre, abuelo, tio) Desde octubre (con un año y ocho meses) tiene tratamiento de fondo con singulair y salbutamol y estilsona para las crisis. Pero éstas se han comenzado a repetir desde diciembre. Suele responder bien al al tratamiento con salbutamol. Crece con normalidad. Mi pediatra (no está en tratamiento con neumologo) no considera necesario añadir corticoide inahalado por su perfil, pero nosotros no lo entendemos porque existe mucha discrepancia entre empezar o no con corticoide o singulair No entiendo que su perfil no lo justifiquem, pero si se le pueda dar estilsona oral tan a menudo. Confiamos en su criterio pero cuál es esa dierencia de perfiles? ¿Que justifica empezar o añadir un corticoide inhalado como fluticasona o solo ingluair, más cuadno no remiten? Procedería pedir una derivación desde pediatria general al neumologo o esperar? Por qué los peditrasa generales tienen tanto miedo al corticoide inhalado y los neumologos es lo primero que recetan incluso antes de singulair? Nuestra pediatra cree probable que remitan las crisis con 3 años, pero la realidad es que hay antecedentes alérgicos y ademas su igE aumentada. No podemso hacer nada más por él? Me peuden orientar que pferil es el q necesita corticoide y cual singulair?

Respuesta:

En el caso de su hijo hay varios factores a considerar. Los iremos mirando poco a poco, pues nos ha dado bastantes datos, aunque no suficientes: nos falta conocer a su hijo, ”verlo y tocarlo”. Como siempre decimos, lo que reflejemos aquí, constituirá solo una opinión, no un diagnóstico.

Hay algo que llama la atención: de un gemelo, solo uno enferma de esa manera. Además de no ser univitelinos, uno de ellos, puede haber heredado la predisposición y el otro, no. Imaginamos que no se fuma en casa, ya que en este caso, es probable que se afectaran los dos y de manera más temprana de los 11 meses. Por lo que el subtipo o fenotipo de sibilancias precoces se podría descartar.

Por la frecuencia de las crisis, su hijo padece una asma episódica frecuente, por lo que efectivamente precisa de un tratamiento de fondo. Respecto al fenotipo de asma, es difícil clasificarlo, pues tiene características de asma atópica, con alto índice predictivo de asma (antecedentes familiares maternos y paternos, aumento de IGE, no sabemos si dermatitis atópica, crisis de broncoespasmo sin fiebre). ¿Coincide con infecciones víricas? Su hermano ¿se acatarraba al mismo tiempo que él padecía sus bronquitis? Si asisten a guardería, ¿los episodios han coincidido con el inicio de la guardería? Si la respuesta a estas cuestiones es afirmativa, podríamos estar frente a un asma no atópica. De todas formas, diríamos que puede tratarse de una forma mixta, como suele pasar muchas veces, y efectivamente, suele haber una mejoría cuando el niño se ha fortalecido frente a los sucesivos ataques víricos. Falta saber qué pasaría con su posible base genética atópica. El hecho de ser pneumoalergenos-negativo, no quiere decir que en un futuro no se haya sensibilizado.

Es curiosa la controversia entre neumólogos y alergólogos respecto a dar un tratamiento u otro. Entre los pediatras pasa lo mismo. Y entre los mismos neumólogos o alergólogos, también, no nos engañemos. Los padres lo viven como algo desconcertante que le preocupa. Tengan por seguro que si hubiera un tratamiento definitivo “bueno, bonito y barato”, todos nos pondríamos  de acuerdo. Para confeccionar protocolos de tratamiento, las guías de práctica clínica, los profesionales se basan en los estudios científicos realizados hasta el momento en que se redactan las guías. Existe lo que llamamos Niveles de evidencia  y grados de recomendación. En la bibliografía encontrará suficiente información al respecto. Por ejemplo, dar salbutamol en las crisis. El acuerdo es unánime y está aprobado en todas las guías con un nivel máximo de evidencia y grado de recomendación,  en niños de más de 4 años y por nivel más bajo por debajo de los 4 años. Los corticoides orales se recomiendan en las crisis moderadas.

Con respecto a los tratamientos de mantenimiento del asma en niños por debajo de 4 años, están en el mismo nivel de evidencia los corticoides inhalados y los antileucotrienos ( montelukast, Singulair®). Aquí tenemos el quid de la cuestión. Que es algo más opinable. Aquí entran en juego, la experiencia personal o del equipo de profesionales, la tolerancia individual del fármaco, la opinión de los padres e incluso, intereses económicos. En general, en las guías, aun con el mismo nivel de recomendación se pone a los antileucotrienos (AL) como opción alternativa al uso de corticoides inhalados (CI), si éstos no son eficaces. Es probable que esta propuesta se deba a que los AL son más recientes y existe una menor experiencia de uso, o también a que son más caros. Sin embargo, hay estudios que recomiendan los AL en las bronquitis repetidas inducidas por virus, o en la rinitis alérgica. Se pensaba que el uso de CI durante meses, podía impedir el progreso de la enfermedad y evitar el asma, pero se ha visto que no influyen en la evolución, sino que mejoran el estado del niño, al disminuir la frecuencia e intensidad de las crisis, pero no van a evitar el desarrollo de asma en un niño genéticamente predispuesto. Entonces los partidarios de los AL, aducen que hay estudios que demuestran que los CI a altas dosis o con uso muy prolongado pueden llegar a producir osteopenia o disminución de la talla final del niño, lo cual es verdad, pero con poca frecuencia e intensidad, si se compara al uso prolongado de corticoides orales. Por cierto, también hay estudios sobre el uso de dosis normales de corticoides orales en pautas cortas, que podrían sugerir lo mismo. No se ha demostrado que pautas de 3 meses co CI, perjudiquen el futuro del niño. Se deben suspender a las 5-6 semanas si no son efectivos.

La máxima que acabamos siguiendo los pediatras es la de Primum non nocere, es decir, mínimo tratamiento para que el niño se encuentre bien y haga vida normal. Es decir, si el niño se pone enfermo muy  a menudo, si su estado general, nutrición y temperamento, se alteran, hay que poner tratamiento de base, el mínimo para no producir efectos secundarios. Si nos vemos impotentes para tratar a nuestro paciente, o dudamos de cómo tratarlo, o la angustia de los padres nos obliga, lo que sucede bastante a menudo, solemos derivar al niño al especialista. Previamente, en general, los laboratorios clínicos de Atención primaria, nos permiten hacer analíticas de IGE, que es inespecífica, y determinaciones de grupos de alérgenos alimentarios o inhalados (Phadiatop®, InmunoCap®). Con una mínima cantidad de suero, se puede detectar si ese grupo es positivo. En cada zona geográfica puede variar ese grupo, de acuerdo al clima, pólenes, etc., aunque los alérgenos más comunes como los ácaros están incluidos en todos.  En general, si hay signos de que el niño pueda ser alérgico (aumento de IGE, phadiatop o Inmunocap positivos, índice predictivo de asma),  lo derivamos al inmunoalergólogo.

Hablando de Primum non nocere, no olvidemos las medidas preventivas: Evitar excesivos trastos y peluches en la habitación de los niños; ventilar suficientemente, no dejar que nadie fume en casa, ni en la terraza. Los padres no deberían fumar ni fuera de casa. ¡Mantengan libre de humo de tabaco su entorno! Salir a menudo a jugar con ellos al aire libre, a lugares con escasa  polución. Evitar la obesidad, que se relaciona con el asma. Cada vez hay más evidencia científica sobre el beneficio en la prevención del asma  de una dieta rica en frutas y verduras.

Bibliografia:

Alba Moreno F., Bunuel Alvarez C., Fos Escriva E., Moreno Galdo A., Oms Arias M., Puig Congost M., Ridao Redondo M., Sanz Borrell L. Asma Infantil

[En linia] Barcelona: Institut Catala de la Salut, 2008. Guies de pràctica clínica i material docent, num. 13 [URL disponible en:

http://www.gencat.net/ics/professionals/guies/asma_infantil.htm

Global strategy for the Diagnosis and Management of Asthma in children 5 years and younger. Disponible en  http://www.ginasthma.org

Consulta: Niña con un cuadro de bronquitis

Publicado el 30 de Octubre del 2013 en Consultas

Consulta:

Mi niña de 4 años presenta un cuadro de bronquitis, la hemos estado nebulizando por tres dias seguidos y ha mejorado mucho, pero todavía presenta algo de tos. Estamos por salir de vacaciones a la playa, mi pregunta es, ¿puede mi niña recaer con el clima de la playa?

Respuesta:

Es difícil darle una respuesta a su pregunta, por varias razones: En primer lugar, porque no conocemos a su hija. En medicina “no hay enfermedades sino enfermos” y sería aventurado expresar nuestra opinión, sin haber visitado a su hija y conocer su historia. Antes de tomar cualquier decisión, haga que su pediatra la revise. Por otra parte, no es lo mismo una bronquitis aislada de tipo vírico, que un episodio de bronquitis en el contexto de un asma. Si se trata de esto último, habría que saber cuáles son los factores que desencadenan la crisis de broncoespasmo: humedad, pólenes, ácaros, etc.

En general, la cercanía al mar, no suele desencadenar asma. Fíjese que decimos “no suele”, y esta es la forma en que nos podemos expresar habitualmente en la consulta diaria, ya que el pronóstico siempre va ligado a lo acostumbrado, a lo que sucede más frecuentemente en cada caso. Como les digo a muchos padres, ojalá tuviéramos la “bolita de cristal”, para predecir algunas cosas. Este es otro de los factores que a menudo impiden ser categóricos en nuestras respuestas.

Después de un episodio de vías respiratorias, en general, no es malo “un cambio de aires”. La playa en sí, no tiene porqué empeorar o hacer recaer de su enfermedad. Los baños de mar son unos excelentes eliminadores de mocos en los niños, lo cual puede ayudar en la convalecencia de la bronquitis. Ahora bien, si está entrando en el verano, a veces, la temperatura del mar es bastante baja aún y los niños, que no sienten el frío cuando están entretenidos en el agua, a menudo permanecen mucho tiempo sumergidos y la temperatura corporal baja; los ves salir felices, pero con los labios amoratados por el frío. Esta bajada de temperatura corporal, hace propicia una nueva infección por virus, o una amigdalitis estreptocócica, por ejemplo. A veces me preguntan también, si pueden ir a la nieve. En sí la montaña y la nieve y el aire puro, son también excelentes sanadores de las vías respiratorias, pero habrá que tener cuidado con los cambios de temperatura: de los interiores con temperaturas a veces demasiado cálidas, pasan al exterior gélido. Como siempre, los niños no son conscientes de que están sudando cuando juegan o esquían y pueden coger frío…

En resumen: La vida al aire libre puro, los baños de mar, los “cambios de aires” pueden ser beneficiosos para reponerse de enfermedades, pero solo su médico debería valorar si el estado de su hija le permite ir a la playa, y si va, hay que tener unas precauciones, unos cuidados para evitar recaídas, o nuevas infecciones.