Lista de artículos con la etiqueta ‘bronconeumonía’

Bronconeumonía

Publicado el 25 de Septiembre del 2012 en Consultas

Texto consulta: Mi hija de 3 años estuvo internada por 4 dias. Le diagnosticaron bronconeumonía y después de darle de alta. Me dijieron que le déen casa amoxilina en jarabe cada 8 horas, 4 ml por cuatro dias. Pero ya van tres y la tos no le pasa, ¿eso es normal o tengo q llevarla al pediatra? Por favor aconsejeme.

Respuesta:

Como ya hemos contestado en otras consultas, la tos es un mecanismo defensivo reflejo, y que generalmente suele ser un síntoma de los que más persisten en los procesos infecciosos respiratorios. Puede durar alguna semana incluso, sin que eso sugiera que gravedad. Si no asocia fiebre, inapetencia, trastorno del descanso, pitos o cierto ahogo, en principio se puede dar a la tos un plazo de recuperación. Si por el contrario aparece algún síntoma añadido, deberá consultar a su pediatra. De todas formas, no está de más que tras un ingreso hospitalario, pasado unos días, se acuda al pediatra habitual para revisar la evolución y aclarar dudas.

Tratamiento a seguir despues de una crisis de bronconeumonía

Publicado el 11 de Abril del 2011 en Consultas

Consulta:

Mi hijo ya tiene 5 añitos y la primera crisis fue al año. Él nació muy bien de salud, hubo tiempo que se engordaba, pero ahora es delgadito. La última crisis le dió en diciembre y ahora le dió otra crisis, pero de bronconeumonía asmática. ¿Obligatoriamente le debo realizar el examen de alergia o le debo hacerle checar con algun especialista y qué debo hacer despues de cada crisis que pasa? ¿Cómo le debo cuidar?

Respuesta:

La mayoría de las bronquitis en menores de 3 años se deben a infecciones víricas comunes, sin relación con la alergia o el asma. A partir de esa edad, normalmente la frecuencia de este tipo de infecciones disminuyen bastante e incluso llegan a desaparecer. De todas formas, hay casos que pueden desarrollar asma escolar, sobre todo si existen antecedentes de alergias alimentarias o dermatitis atópica. Aún así, en el caso de su hijo, con dos crisis únicamente este año, más la que le ocurrió al año de edad, es pronto para sospechar que tenga asma alérgico o asma escolar.

Ahora bien, si persisten a lo largo del año o se repiten a lo largo de los años, podría ser de interés realizar un estudio de alergia, y de otras causas menos frecuentes de bronquitis de repetición como son el reflujo gastroesofágico y la fibrosis quística. Además sería entonces recomendable instaurar tratamiento con corticoides inhalados o montelukast, ya que hay estudios en los que se evidencia la utilidad de estos fármacos en la hiperreactividad bronquial producida por infecciones víricas, por el frío o por los alergenos en pacientes alérgicos.

Su pediatra habitual podrá hacer todo esto y le remitirá al neumólogo si en algún momento puede precisar de su consejo.

Con respecto a los cuidados después de las crisis, y suponiendo que se deben a cuadros infecciosos, durante una o dos semanas después de éstas, debe de cuidar algo más de lo habitual los contactos con nuevos microbios, porque su hijo está más susceptible a nuevas infecciones. Ahora bien, si en algun momento se diagnostica de asma alérgico, sí que es importante evitar en la medida de lo posible el contacto con las sustancias que estimulan su alergia.

Lo más importante para salud de todos, y para los niños especialmente, es evitar los irritantes respiratorios en lo posible (humos, tabaco y contaminantes) y mantener una dieta sana y equilibrada. Le recomiendo un pequeño artículo publicado en nuestra web: http://www.parapadresymadres.com/que-no-cunda-el-panico-los-virus-nos-hacen-mas-fuertes

Recuerda: la información que aparece en esta respuesta puede servir de guía o consejo, pero en ningún caso sustituye la visita y las recomendaciones de su médico, que es quien mejor conoce la enfermedad y las circunstancias particulares del paciente.

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Bronquiolitis

Publicado el 17 de Abril del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

La bronquiolitis aguda es una enfermedad del aparato respiratorio que afecta a menores de 2 años, sobre todo a los menores de 6 meses [1]. Esta enfermedad produce una obstrucción, hinchazón y acumulación de moco en las vías aéreas más pequeñas de los pulmones, llamados bronquiolos, que dificultan la respiración [2];[3]

Aunque esta enfermedad puede aparecer en cualquier época del año, el periodo más frecuente es de Noviembre a Abril (invierno).

Incidencia en los niños

La bronquiolitis es una enfermedad frecuente. Esta enfermedad afecta en Estados Unidos al 25% de los niños menores de 12 meses y al 13% de los niños con edad comprendida entre el año y los dos años. El 80% de las hospitalizaciones por bronquiolitis ocurren durante el primer año de vida, y el 50% de ellas son motivadas por ingresos de niños de edades comprendidas entre el mes y los tres meses.

A nivel internacional, la bronquiolitis es una causa importante de enfermedad respiratoria. Su incidencia en los países desarrollados es similar a la de Estados Unidos [3]. La bronquiolitis afecta con más frecuencia a los niños que a las niñas.

Causas

Causas

La causa más frecuente de la bronquiolitis es un virus llamado Virus Sincitial Respiratorio (VSR), aunque existen otros virus que pueden causarla (adenovirus, influenza y parainfluenza). Estos virus se transmiten de una persona a otra por el contacto directo con las secreciones nasales o a través de gotitas que quedan suspendidas en el aire cuando una persona enferma tose o estornuda [2].

No obstante, no todos los niños contagiados acaban con bronquiolitis. Existen algunos factores que predisponen al niño a padecer una bronquiolitis son [2];[4]:

  • Exposición al humo del tabaco
  • Edad menor de seis meses
  • Vivir en condiciones de hacinamiento
  • Falta de lactancia materna
  • Prematuridad (haber nacido antes de las 37 semanas de gestación)
  • Predisposición genética o familiar (niños con antecedentes familiares de asma, dermatitis atópica, etc.) aunque esta afirmación se encuentra, aún hoy, muy en discusión.

Síntomas

Síntomas

Durante los días previos a la manifestación de la bronquiolitis, el niño suele tener síntomas catarrales leves con tos y mocos y, posteriormente, entre dos y cinco días después, aparece la bronquiolitis. Esta enfermedad es consecuencia de una inflamación de las paredes de los bronquiolos y, consecuentemente, la obstrucción parcial de los mismos que produce dificultad respiratoria, y ruidos respiratorios en forma de pitos característicos de esta enfermedad: las sibilancias [4].

Los síntomas de esta enfermedad son variables para cada niño. Típicamente presenta dificultad para respirar (fatiga) y a veces se oyen ruidos respiratorios agudos o pitos (sibilancias) cuando respira. La respiración se hace más rápida, el niño puede comer menos y estar más irritable. A medida que se incrementa el esfuerzo para respirar, las fosas nasales del niño se dilatan con cada respiración y los músculos situados encima de las costillas se hunden (tiraje) al inhalar el aire. Los síntomas abarcan [1];[3]

  • Tos seca.
  • Ruidos respiratorios agudos (sibilancias).
  • Dificultad respiratoria.
  • Fiebre, aunque suele aparecer en pocas ocasiones, si se presenta, ésta es moderada estando entre los 38-39 ºC. En niños menores de un mes puede aparecer incluso hipotermia (temperatura corporal inferior a la normal).
  • Tiraje o retracción de músculos costales.
  • Aleteo nasal en bebés.
  • Respiración rápida.
  • Algunas veces, los niños, pueden presentar una infección del oído asociada a la bronquitis.

Esta sintomatología, sin embargo, puede variar según la edad del niño afectado. Así, si el niño tiene más de dos años, los bronquiolos son lo suficientemente grandes como para no obstruirse cuando se inflaman. Por eso, en estos niños no suele aparecer dificultad respiratoria. Además, la inmunidad (defensas) a esta edad está más desarrollada, evitándose la progresión del virus al resto de los pulmones. En niños mayores de dos años, los síntomas son los mismos que los de un cuadro catarral [4].

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

Mientras los síntomas sean similares a los de un catarro es prácticamente imposible diagnosticar una bronquiolitis. De hecho, en ese momento todavía no puede hablarse de bronquiolitis. Posteriormente, sea o no evidenciable la dificultad para respirar, el diagnóstico definitivo lo hace el médico mediante una exploración del niño y auscultación pulmonar. Los signos que aparecen en las bronquiolitis son [2];[4]:

  • Tos característica, de forma que un profesional con experiencia puede sospechar esta enfermedad tan solo con oírla.
  • Ruidos respiratorios que se oyen al auscultar el tórax con un estetoscopio.

Una vez realizada la exploración física y, si el médico así lo precisa, puede ser necesaria la realización de determinadas pruebas diagnósticas, como son:

  • Gasometría arterial, es una prueba de sangre para conocer los niveles de oxígeno del niño.
  • Radiografía de tórax.
  • Cultivo de las secreciones nasales para conocer cuál es el virus que está causando la bronquitis.

Tratamiento

Tratamientos

Lo más importante es no exponer al niño al humo del tabaco, especialmente dentro del hogar y mantenerlo alejado de ambientes cargados (humos de cocina, bares, etc.).

Suele ser útil colocarlo semiincorporado boca arriba (para facilitar la respiración) y mantener sus fosas nasales despejadas. Si hay fiebre se tratará con las medidas y antitérmicos habituales.

Otras medidas que pueden ayudar a la pronta recuperación del niño y que deben ser consultadas con su pediatra, son [1];[2];[4]:

  • Percutir la zona torácica, dando palmaditas en la espalda y en el pecho para movilizar la mucosidad.
  • Realizar al niño lavados nasales frecuentes y aspirarle, si fuera necesario, las secreciones con una perilla de goma.
  • Beber suficientes líquidos. La leche materna o la leche artificial son perfectas para niños menores de un año.
  • Respirar aire húmedo, ya que ayuda a aflojar el moco.
  • Descansar mucho.

Dado que la causa principal es un virus, el tratamiento es sintomático y los antibióticos no son útiles. A veces el niño con bronquiolitis puede necesitar medicación con broncodilatadores en aerosol (sustancias que dilatan el bronquio para permitir el paso del aire) u otro tipo de sustancias [4]. El Pediatra será quien determine la conveniencia de este tipo de tratamientos, ya que la mayoría tienen poco efecto sobre la bronquiolitis y con frecuencia esta enfermedad no necesita tratamiento alguno.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

Normalmente, los síntomas mejoran al cabo de una semana y la dificultad respiratoria por lo general mejora al tercer día [2].

Es frecuente, en algunos niños con cierta predisposición, padecer síntomas similares después de cada proceso catarral. Estos cuadros pueden ser nuevas bronquiolitis, si bien lo habitual es que sean “episodios de broncoespasmo”. En realidad lo que sucede es que los bronquios y bronquiolos que se dañaron en la primera bronquiolitis se hacen “hiperreactivos” o muy sensibles de forma que, en presencia de un nuevo catarro reaccionan contrayéndose (broncoespasmo) y provocando de nuevo, una obstrucción al paso del aire. Este fenómeno de hiperreactividad bronquial (reacción exagerada del bronquio frente a un estímulo) suele curar progresivamente antes de los 2-4 años. A veces se mantiene más allá de los 4-6 años y entonces podría hablarse de asma [4].

Saber +

Saber más

¿Cuándo acudir al pediatra? Síntomas de alarma en el caso de bronquiolitis diagnosticada:

Una vez que el pediatra ha diagnosticado al niño de bronquiolitis, deberá acudir a la consulta de revisión que le haya programado. La evolución de la enfermedad es lenta y es necesario tener paciencia. Consulte con el médico inmediatamente o acuda al servicio de urgencias si el niño con bronquiolitis presenta [1];[2]:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Disminución importante de la frecuencia cardiaca.
  • Color de la piel azul.
  • Uñas azuladas.
  • Imposibilidad para caminar o para comer.
  • Presenta respiración superficial y rápida.
  • Aumento de la dificultad respiratoria.
  • Aleteo nasal o hundimiento de los músculos del tórax en un esfuerzo por respirar.

Más información

¿Tiene alguna relación la bronquiolitis con el asma?
¿Cómo puedo prevenir la aparición de bronquiolitis?

Bibliografía

[1] Asociación Española de Pediatría 2007Available from: URL: http://www.aepap.org/familia/bronquiolitis.htm
[2] Medline Plus 2007Available from: URL:     http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000975.htm
[3] emedicine from webMD 2010Available from: URL: http://emedicine.medscape.com/article/961963-overview
[4] Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria 2010Available from: URL: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/bronquiolitis.htm

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¿Cómo se puede evitar la aparición de una bronconeumonía?

Publicado el 15 de Abril del 2010 en Preguntas Frecuentes
  • Reduciendo los factores de riesgo descritos en el capítulo causas del Tema Bronconeumonía.
  • Mediante la vacunación frente al sarampión, Influenza, Neumococo, especialmente en niños que ya padezcan otras enfermedades.
  • Evitar el reposo en cama prolongado y realizar ejercicios sencillos de respiración.
  • Evitar la exposición al humo del tabaco.
  • Evitar tomar antibióticos en el caso de neumonías virales.
  • Realizar una dieta saludable.

Bibliografía:

[1] Bronchial Pneumonia. ecureme 2010. Available from: URL: http://www.ecureme.com/emyhealth/data/Bronchial_Pneumonia.asp
[2] Bronchial Pneumonia. astha-treatment 2010. Available from: URL: http://www.asthma-treatment-resources.com/bronchitis/bronchial-pneumonia.html

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Bronconeumonía

Publicado el 14 de Abril del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

Las células del cuerpo necesitan oxígeno para vivir. Cuando respiramos, el aire inspirado viaja de la nariz o la boca hasta los pulmones a través de un sistema de canales de aire llamados bronquios. Los pulmones izquierdo y derecho son órganos esponjosos protegidos por la pared costal en cada lado de la cavidad torácica. Cuando existe una neumonía o inflamación de los pulmones se produce un fluido inflamatorio que obstruye una de las secciones bronquiales (neumonía lobar o bronconeumonía) o pequeñas áreas en ambos pulmones (neumonía bronquial), alterando el intercambio de oxígeno entre los pulmones y la sangre [1] y dificultando la respiración.

Así, la neumonía bronquial es una infección de los pulmones que afecta a niños, bebés y población adulta y que puede estar producida por un gran número de gérmenes [2]. La bronconeumonía es una lesión secundaria que aparece generalmente como complicación de otra enfermedad.

Incidencia en los niños

La neumonía produce entre 40000 y 60000 consultas médicas al año. Se estima que aproximadamente un 10% de los bebés sufrirán bronquiolitis. La bronconeumonía supone el 5% de las neumonías bacterianas.

Causas

Causas

La neumonía puede estar causada por múltiples gérmenes, estos gérmenes pueden ser:

  • Bacterias:

Cuando las defensas del cuerpo están bajas por determinadas circunstancias (edad, enfermedad, malnutrición…) las bacterias que normalmente viven en nuestra boca y en la garganta se multiplican e invaden uno de los cinco lóbulos que conforman los pulmones.

El lóbulo infectado se llena de un fluido inflamatorio (pus), dificultando el intercambio normal de los pulmones con la sangre. Esta infección puede pasar al torrente sanguíneo e invadir el resto del cuerpo.

Las bacterias también pueden entrar a los pulmones a través del aire o procedentes de otros lugares del cuerpo.

Entre las bacterias, la que con más frecuencia produce este tipo de neumonía es Streptococo Pneumoniae, entre otras menos frecuentes.

Una forma frecuente en que las bacterias infectan los pulmones es por aspiración de fluidos. Esto ocurre cuando llega a los pulmones el contenido del estómago debido a que existe un trastorno en los mecanismos que regulan la forma de tragar o porque exista reflujo de ácido gástrico o vómitos.

  • Virus:

Los virus son con frecuencia adquiridos mediante la inhalación de gotitas de secreciones respiratorias suspendidas en el aire después de que alguien que padece la enfermedad estornude o tosa.

Los virus son responsables del 50% de los casos de neumonías que normalmente se resuelven de forma natural (autolimitadas).

Algunos de estos virus incluyen Influenza y Virus Sincitial Respiratorio.

  • Hongos:

El hongo que con mayor frecuencia produce neumonía es el Pneumocystis carinii, sobre todo en pacientes con otras enfermedades que debilitan las defensas del cuerpo.

  • Parásitos:

Como el ascariasis, un gusano con el cuerpo redondo, es uno de los más frecuentes en niños.

Sin embargo, en general este tipo de gérmen es muy raro como causa de una neumonía.

  • Otros:

Por ejemplo sustancias que pueden llegar a los pulmones y obstruir las vías aéreas promoviendo el crecimiento bacteriano e infectando el tejido pulmonar. Estas sustancias pueden ser:

- Comida: por defectos en los mecanismos de tragado del niño o por vómitos aspirados (por ejemplo un guisante).
- Polvo, hongos…
- Líquidos.
- Cuerpos extraños inhalados accidentalmente (como tragar una moneda o un diente).

Existen además una serie de circunstancias que facilitan o potencian la aparición de una neumonía. Estos factores son [1]:

• Infecciones virales recientes.
• Hospitalizaciones.
• Uso de antibióticos.
• Exposición al humo del tabaco.
• Edades extremas de la vida (niños y ancianos).
• Debilidad del sistema inmune o de las defensas naturales del organismo.
• Enfermedades ya existentes de tipo respiratorio, renal, cardiaco…
• Vivir en instituciones cerradas.

Síntomas

Síntomas

En general, los síntomas de la bronconeumonía son muy parecidos  a los de la neumonía común y dependen del gérmen que las produzca:

  • Bronconeumonía bacteriana:
  1. Fiebre mayor de 38.3 ºCt.
  2. Escalofríos de inicio brusco.
  3. Tos seca o productiva acompañada de un esputo de color amarillento. Esta expectoración puede ser espesa y tener  manchas de color rosado, verdoso o amarillento o contener hilos de sangre.
  4. Dolor en el pecho de tipo punzante, especialmente con los movimientos de inspiración.
  5. Respiración rápida y superficial.
  6. Respiración entrecortada, sobre todo durante la realización de ejercicio moderado.
  7. Dolores de cabeza, nauseas, vómitos, diarrea y debilidad.
  8. Dolor abdominal.
  9. Falta de energía o cansancio.
  • Bronconeumonía viral:

En general, los síntomas de este tipo de bronconeumonía son mucho más sutiles, pero similares a los producidos por una bronconeumonía de origen bacteriano [2]:

  1. Al principio el niño comienza con síntomas similares a los de un catarro común como tos seca, fiebre baja, dolores de cabeza, congestión nasal, dolor de garganta o dolores musculares.
  2. Erupción cutánea similar a la que puede aparecer en el sarampión.
  3. Tos normalmente seca, aunque a veces puede producir esputos.
  4. Dolor en el pecho, especialmente al respirar y en un solo lado.
  5. Escalofríos.
  6. Respiración entrecortada, sobre todo al realizar ejercicio físico moderado.
  7. Náuseas, vómitos o diarrea.

Hay que recordar que tanto estos síntomas como la gravedad de los mismos pueden variar en función de la edad, la condición física y la salud general del niño. Por ejemplo, en los niños que padecen asma estos síntomas pueden ser más graves.[2]

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

Para realizar el diagnóstico de bronconeumonía en la mayoría de las ocasiones el médico se basará en la historia clínica del niño y un examen físico. Para confeccionar la historia clínica serán necesarios conocer los síntomas que presenta el pequeño, las enfermedades o alergias que pueda padecer, operaciones que haya podido sufrir, tratamientos médicos que esté realizando así como sus hábitos o viajes recientes que haya realizado.

Al examinar al niño, el médico prestará especial atención a los siguientes signos que puedan aparecer [1]:

  1. Manchas en la piel o coloración anormal (labios azulados).
  2. Aumentos en la frecuencia cardiaca y respiratoria.
  3. Cambios en la presión sanguínea.
  4. Existencia de fiebre.
  5. Disminución de la capacidad de expansión de la caja torácica o del pecho.
  6. Sonidos respiratorios ausentes o anómalos debidos a la destrucción del tejido pulmonar, estrechamiento de las vías aéreas o presencia de líquido inflamatorio en los pulmones.
  7. Cambios en el nivel de conciencia.

No obstante en ocasiones, y siempre según criterio médico, puede ser necesaria la realización de una serie de pruebas que ayuden a confirmar el diagnóstico de bronconeumonía o a descartar otras enfermedades. Estas pruebas son [1]:

  1. Análisis microscópico de las muestras de esputo.
  2. Cultivos de esputo para identificar el tipo de germen que está produciendo la infección y la sensibilidad a determinados antibióticos.
  3. Cultivos de sangre.
  4. Gasometría, prueba de sangre para conocer si llega la suficiente oxigenación a la sangre.
  5. Cultivos de secreciones faríngeas.
  6. Radiografías pulmonares, realizadas con frecuencia y que pueden mostrar la infección de uno o más lóbulos pulmonares o bien la existencia de una infección difusa por ambos territorios pulmonares.
  7. Otras pruebas radiológicas más especializadas (TAC, resonancia magnética. Raramente se utilizan a  menos que exista sospecha de una colección purulenta o como preparación a alguna intervención.

Tratamiento

Tratamientos

La bronconeumonía es una enfermedad importante que necesita ser tratada lo antes posible por un medico cualificado [2].

El tratamiento de la bronconeumonía depende de la causa que la esté produciendo. En algunas ocasiones es necesaria la hospitalización del pequeño, sobre todo en los casos en los que existe fiebre alta, respiración entrecortada o disminución del nivel de conciencia. Sin embargo, lo más frecuente es que este tipo de enfermedad pueda ser tratada desde casa y siempre bajo un estrecho control médico que asegure que el niño evoluciona hacia la mejoría.

El reposo en cama, la reposición frecuente de líquidos y los analgésicos en caso de dolor pueden ser suficientes para ayudar a mejorar la evolución de la bronconeumonía.

Si fuera necesario iniciar tratamiento con antibióticos, el médico le indicará el más adecuado en función del germen causante y de la edad del niño, entre otros factores. Es importante recordar la no indicación de los tratamientos antibióticos en el caso de las bronconeumonías producidas por virus, dada su inefectividad y la posible aparición de resistencias bacterianas a los mismos.

Una vez iniciado el tratamiento médico puede ser necesaria la realización de radiografías pulmonares posteriores para comprobar la resolución de la bronconeumonía, normalmente a las 6 o 9 semanas del inicio del tratamiento antibiótico.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

Las perspectivas a largo plazo varían mucho dependiendo de factores como la edad del niño, la existencia de enfermedades previas, la causa de la bonconeumonía, etc.


Referencias:

[1] Bronchial Pneumonia. ecureme 2010. Available from: URL: http://www.ecureme.com/emyhealth/data/Bronchial_Pneumonia.asp
[2] Bronchial Pneumonia. astha-treatment 2010. Available from: URL: http://www.asthma-treatment-resources.com/bronchitis/bronchial-pneumonia.html

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Bronquitis

Publicado el 14 de Abril del 2010 en Temas

Qué es

Qué es

La bronquitis es un conjunto de síntomas producidos por la inflamación del  árbol bronquial o bronquios, que están formados por una serie de tubos huecos que llevan aire a los pulmones ([1]). Esta enfermedad afecta principalmente a los bronquios de gran tamaño y, en ocasiones, a la tráquea, de ahí que también se la llame traqueobronquitis.

La inflamación de los bronquios hace que la membrana o superficie que recubre los conductos bronquiales por dentro se hinche. Puesto que esta membrana es la encargada de producir el moco que recubre y protege nuestro sistema respiratorio, su inflamación produce un aumento excesivo de la cantidad de moco, lo que dificulta la respiración normal.

Aunque existen varios tipos diferentes de bronquitis, los dos más comunes son la bronquitis aguda y la bronquitis crónica. La bronquitis aguda puede afectar a niños y adultos mientras que la bronquitis crónica afecta principalmente a las personas adultas y raramente a los niños([2]).

La bronquitis aguda aparece con más frecuencia, y se presenta de forma brusca ocasionando síntomas severos, aunque tiene una duración menor (pocas semanas). Es más frecuente que la bronquitis crónica, de hecho, la mayoría de las personas padecen de bronquitis aguda en algún momento de su vida.

La bronquitis crónica produce una inflamación progresiva que persiste a lo largo del tiempo (desde varios meses hasta años) y puede ser leve o severa. La inflamación continua que se produce hace que los tubos bronquiales permanezcan rojos e hinchados, y con el tiempo produzcan excesiva mucosidad. Suele dar síntomas como tos crónica y dificultad al respirar durante la mayor parte de los días del mes o de los meses del año.

Incidencia en los niños

La incidencia de bronquitis aguda es difícil de precisar debido a la ausencia de criterios diagnósticos claros y su difícil diferenciación del asma. Sin embargo, esta incidencia es similar en niñas y niños. La bronquitis aguda afecta con más frecuencia a niños menores de 2 años, con otro pico de incidencia sobre los 9-15 años([3]).

En Estados Unidos, sólo en un año se han llegado a registrar 2,774,000 visitas de niños menores de 15 años con diagnóstico de bronquitis([3]). Así, la frecuencia de visitas por bronquitis es ligeramente inferior a las realizadas por otitis media o asma.

Causas

Causas

La causa más frecuente de la bronquitis aguda en los niños suele ser la infección. Esta infección puede estar producida por virus, bacterias u hongos. Sin embargo, los agentes infecciosos que con más frecuencia producen bronquitis son los virus y con frecuencia infectan durante o después de haber pasado otras infecciones respiratorias([4]). En la mayoría de los casos, estos virus que producen bronquitis son los mismos virus que causan los resfriados.

Algunas investigaciones realizadas en niños con bronquitis han demostrado que la infección por bacterias es mucho menos frecuente de lo que se creía, y muy rara vez una bronquitis aguda está causada por una infección por hongos([1]).

Para evitar estas infecciones, en el orificio de la nariz existen pequeñas vellosidades que, al respirar, filtran el polvo, polen y otras bacterias que se inhalan junto al aire. Las partículas que no son filtradas en este proceso se quedan adheridas a unas estructuras de la superficie interna que recubre la cavidad de la nariz denominadas cilios. Pero en algunas ocasiones, por alteraciones de los cilios u otros motivos, los gérmenes atraviesan estas estructuras y evaden otros sistemas de defensa de las vías respiratorias, dando lugar a la infección([4])  o lo que es lo mismo, a la bronquitis en este caso.

Otras causas menos frecuentes de bronquitis son el contacto con el humo del tabaco, polvo, vapores químicos u otros agentes contaminantes, que dañan el bronquio aumentando el riesgo de desarrollar bronquitis.

Síntomas

Síntomas

El síntoma más común de la bronquitis es la tos, que al principio es seca y molesta y que más tarde se transforma en tos con abundante mucosidad([5]).

Es frecuente también en los niños la aparición de un cuadro de catarro en los días previos al inicio de la bronquitis. Existen otros síntomas que aparecen con menos frecuencia en la bronquitis, y que cada niño puede manifestar de forma diferente. Estos síntomas son([2];[4];[5]):

  • Tos frecuente con mucosidad espesa de color blanco, amarillo o verdoso.
  • Dolor de cabeza.
  • Sensación general de estar enfermo y falta de energía.
  • Escalofríos.
  • Fiebre de intensidad variable aunque normalmente la temperatura axilar no supera los 38,5º C.
  • Dificultad al respirar, en general poco llamativa.
  • Ronquera o una sensación de opresión en el pecho al toser o respirar profundamente.
  • Ruidos graves (roncus) o agudos (pitos o sibilancias) con la respiración.
  • Goteo nasal, generalmente antes de que comience la tos.
  • Dolores musculares y de espalda.
  • Dolor de garganta.
  • Los niños más pequeños pueden incluso tener vómitos o náuseas junto a la tos.

En general, la bronquitis aguda es un trastorno leve y su curso clínico es autolimitado, es decir, mejora de forma natural. Suele durar entre 5 y 10 días y alcanzar la recuperación completa de la función respiratoria entre los 10 y 14 días siguientes al comienzo de la aparición de los síntomas([4]), aunque éstos pueden persistir entre tres y cuatro semanas más. En ocasiones, puede pasar algún tiempo hasta que los síntomas desaparezcan del todo, pudiendo quedar algunos episodios de tos seca durante más de una semana([6]).

Es importante recordar que los síntomas de la bronquitis aguda pueden parecerse a los de otras enfermedades o problemas médicos. Por ello, siempre es aconsejable consultar al médico para realizar el tratamiento correcto.

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

Normalmente, la bronquitis la diagnostica el médico en función de un interrogatorio y un examen físico. Durante el interrogatorio el médico realiza preguntas sobre los síntomas, el estado de salud previo del niño y su familia, el tratamiento que esté realizando, o las alergias que padece, entre otras cuestiones. Mientras que en la exploración física, con un estetoscopio examina los sonidos del pecho producidos durante la respiración.

Es posible que además sea necesaria la realización de pruebas para excluir otras posibles enfermedades (por ejemplo, la neumonía o el asma) o para confirmar el diagnóstico de bronquitis. Estas pruebas pueden ser([5]):

  • Radiografía de tórax (del pecho). Es una prueba para diagnósticar enfermedades que utiliza rayos de energía invisibles para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos.
  • Análisis de sangre (hemogramas o bioquímicas).
  • Pulsioximetría. Se realiza para medir la cantidad de oxígeno que hay en la sangre. Para realizar dicha medición, se coloca un pequeño sensor (como un pequeño dedal) en un dedo de la mano o del pie. El sensor no provoca dolor.
  • Cultivos de esputo (análisis de la mucosidad expectorada) u otras pruebas pulmonares.

Tratamiento

Tratamientos

Normalmente, la bronquitis se resuelve por sí sola, aunque la tos podría durar varios días o semanas. Sin embargo se aconsejan una serie de medidas que pueden acelerar la recuperación y mejorar la sintomatología. Estas recomendaciones son([2];[6]):

  • Beber líquidos con frecuencia.
  • Hacer reposo.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Dormir semiincorporado (con la cabecera algo más elevada que los pies de la cama).
  • Evitar el polvo, el humo u otros agentes contaminantes.
  • Puede ser beneficioso respirar aire húmedo y recibir masajes en el pecho y la espalda.

El tratamiento con medicamentos para la bronquitis será determinado por un profesional médico, basándose en los siguientes parámetros([5]):

  • la edad del niño, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • la gravedad de la enfermedad
  • la tolerancia del niño a determinados medicamentos o terapias
  • las expectativas para la evolución de la enfermedad

El tratamiento médico sirve principalmente para aliviar los síntomas y puede incluir lo siguiente([5]):

  • Analgésicos, como el paracetamol, para aliviar la fiebre y el malestar general.
  • Medicamentos para disminuir la tos. Es importante saber que, en la mayoría de los casos, no es conveniente tomar este tipo de medicamentos, ya que al impedir la tos, facilitan la acumulación de secreciones y pueden llegar incluso a empeorar la dificultad respiratoria.
  • En algunos casos, y siempre bajo criterio médico, la bronquitis aguda puede tratarse con broncodilatadores. Estos medicamentos generalmente son administrados a través de inhaladores o nebulizadores para ayudar a relajar y abrir los conductos bronquiales y eliminar las mucosidades para que sea más fácil respirar.
  • En la mayoría de los casos de bronquitis, los antibióticos no son eficaces. Dado que la principal causa de las bronquitis son las infecciones por virus, los antibióticos no ayudan, porque no actúan sobre los virus. Además, tomar antibióticos cuando no es necesario puede ser perjudicial, al crear gérmenes más resistentes a los tratamientos de los que disponemos([6]).

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

En general, la bronquitis aguda es un trastorno leve y su curso clínico es autolimitado, es decir, mejora de forma natural. Suele durar entre 5 y 10 días y alcanzar la recuperación completa de la función respiratoria entre los 10 y 14 días siguientes al comienzo de la aparición de los síntomas([4]), salvo en raras ocasiones en las que surgen complicaciones. Con menos frecuencia, puede pasar algún tiempo hasta que los síntomas desaparezcan del todo, pudiendo quedar algunos episodios de tos seca durante más de una semana([6]).

La bronquitis es una causa frecuente de ausentismo escolar.

Referencias:

[1]Kelli RB. Bronquitis Aguda. Family doctor org, Health Information for whole family 2006. Available from: URL: http://familydoctor.org/online/famdoces/home/common/infections/common/mulitsource/677.html

[2]Bronquitis. AEPAP 2009. Available from: URL: http://www.aepap.org/familia/bronquitis.htm#uno

[3]Bronchitis, acute y chronic. emedicine from webMD 2009. Available from: URL: http://emedicine.medscape.com/article/1001332-overview

[4]Chidekel MD. Bronquitis. Teens Health from Nemours 2007. Available from: URL: http://kidshealth.org/teen/en_espanol/enfermedades/bronchitis_esp.html

[5]La Bronquitis Aguda. University of Virginia 2004. Available from: URL: http://www.healthsystem.virginia.edu/uvahealth/peds_respire_sp/bronchit.cfm

[6]Bronquitis aguda. Washington State Departament of Health Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, Academia Estadounidense de Médicos Familiares y Healthwise 2009. Available from: URL: http://here.doh.wa.gov/materials/antibiotic-resistance-education-fact-sheet-bronchitis/?searchterm=BRONCHITIS

[7]Bronchitis. Cleveland clinics 2010. Available from: URL: http://my.clevelandclinic.org/es_/disorders/bronchitis/hic_bronchitis.aspx

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