Consulta:
Hola buena noches, tengo una niña de 2 años con vegetaciones, está continuamente con laringitis, con muchos mocos y mucho catarro y por las noches se queda unos segundos sin respirar y tose continuamente. Casi siempre acaba en vómitos, hace un mes fui a revisión al hospital y me dijeron que era muy pequeña para operar, y que volviera dentro de un año, pero como se pasa las noches tan mal la llevamos por privado, y tan pronto entramos por la puerta y la oyó respirar nos dijo que había que operarla ya. ¿Qué hago, a quien hago caso?, la verdad es que la niña está mal y apenas come, pero necesito saber que hago. Gracias de antemano.
Respuesta:
Como ya se especifica en la web, la información que damos en esta comunidad puede servir de guía o consejo, pero en ningún caso sustituye la visita al médico.
Me gustaría poder darte una opción directa y clara, que te ayudara a “desempatar” en una decisión tan difícil, pero en la decisión de operar de vegetaciones a los niños intervienen muchos factores, y no es de extrañar que te hayas encontrado con esta incoherencia. Voy a intentar explicarte cuales son las claves mas importantes, para que así puedas extrapolarlas al caso de tu hija en lo posible y te ayude a tomar una decisión.
Operar al paciente no es una cura milagrosa, ni es la solución a todos los males del niño. Debe implicar haber agotado los tratamientos médicos posibles sin haber obtenido una mejoría satisfactoria y sabiendo que la cirugía podrá ofrecer una mejoría del problema sin un riesgo significativo.
Sin embargo sigue siendo una práctica común extirpar las vegetaciones como forma de evitar que un paciente se “enferme mucho”, a pesar de que los resultados pueden ser variables y los criterios para seleccionar pacientes que se deben de operar en muchos casos no están bien establecidos.
Esta suele ser considerada una cirugía de rutina y se puede recurrir a ella mas a menudo de lo estrictamente necesario.
Las adenoides (vegetaciones) son tejido linfático o sea tejido de defensa del cuerpo, encargado principalmente de la secreción de anticuerpos, por lo tanto es algo útil, ya que tiene una función de defensa , sin embargo, en ocasiones puede ser necesario tener que extirpar este tejido para lograr una mejoría del paciente debido a que puede llegar a causar problemas al niño en algunos casos.
A veces crecen al grado que obstruyen la vía aérea e impiden que el niño respire adecuadamente, y puede ser que el niño respire constantemente con la boca abierta o que ronque de forma constante por las noches.
En otras ocasiones el tejido impide el drenaje eficaz de secreciones y dificulta la función de defensa del cuerpo, lo cual puede mantener cuadros infecciosos como sinusitis y otitis media.
Muchos de estos problemas se resuelven bajo tratamiento medico y por lo tanto la cirugía debe de ser la última opción.
Antes que nada siempre se debe realizar un adecuado diagnóstico del paciente para establecer con “precisión” el problema y determinar el tratamiento más adecuado, ya que en ocasiones, si el paciente no ha sido bien estudiado podemos pasar por alto diversos diagnósticos que puedan ser tratados médicamente (por ejemplo sinusitis, alergia, infecciones virales recurrentes, etc.). Un paciente con un tratamiento adecuado puede lograr una disminución importante del tamaño de las vegetaciones, en ocasiones hasta el uso de algunos spray nasales puede lograr este objetivo y mejorar los síntomas.
Cada vez es menos frecuente la necesidad de cirugía, pero hay que tener un completo estudio y diagnóstico del niño para ofrecerle un tratamiento específico que logre su mejoría. De no ser así, la cirugía resulta una opción viable.
De todas formas existen indicaciones claras de cirugía:
1) Obstrucción “severa” de la vía aerea por las vegetaciones.
2) Tratamiento del Síndrome de Apnea del Sueño “severo”.
3) Sinusitis crónica recurrente sin respuesta a tratamiento médico.
Hay otras indicaciones que no son tan claras:
1) Cuadros respiratorios frecuentes
2) Pacientes con 3 o más infecciones de “garganta” al año
Además, ten en cuenta que no se deben operar pacientes menores de 4 años de edad a menos que sea estrictamente necesario, ya que las vegetaciones pueden volver a crecer nuevamente.
Los cirujanos pediatras y otorrinolaringólogos tienen una formación quirúrgica y es la herramienta de tratamiento a la que mas recurren. Mi consejo es que procures agotar posibilidades antes de que decidas la cirugía y obtengas argumentos válidos que justifiquen que tu hija realmente necesita operarse. No estoy en contra de la cirugía, pero considero que en muchos casos es posible evitarla, incluso a veces, los síntomas que mas nos angustian como madres, no van a tener solución con una determinada cirugía.
Espero que te sea de ayuda.
Recuerda: la información que aparece en esta respuesta puede servir de guía o consejo, pero en ningún caso sustituye la visita y las recomendaciones de su médico, que es quien mejor conoce la enfermedad y las circunstancias particulares del paciente.




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