Bronquiolitis

Qué es

Qué es

La bronquiolitis aguda es una enfermedad del aparato respiratorio que afecta a menores de 2 años, sobre todo a los menores de 6 meses [1]. Esta enfermedad produce una obstrucción, hinchazón y acumulación de moco en las vías aéreas más pequeñas de los pulmones, llamados bronquiolos, que dificultan la respiración [2];[3]

Aunque esta enfermedad puede aparecer en cualquier época del año, el periodo más frecuente es de Noviembre a Abril (invierno).

Incidencia en los niños

La bronquiolitis es una enfermedad frecuente. Esta enfermedad afecta en Estados Unidos al 25% de los niños menores de 12 meses y al 13% de los niños con edad comprendida entre el año y los dos años. El 80% de las hospitalizaciones por bronquiolitis ocurren durante el primer año de vida, y el 50% de ellas son motivadas por ingresos de niños de edades comprendidas entre el mes y los tres meses.

A nivel internacional, la bronquiolitis es una causa importante de enfermedad respiratoria. Su incidencia en los países desarrollados es similar a la de Estados Unidos [3]. La bronquiolitis afecta con más frecuencia a los niños que a las niñas.

Causas

Causas

La causa más frecuente de la bronquiolitis es un virus llamado Virus Sincitial Respiratorio (VSR), aunque existen otros virus que pueden causarla (adenovirus, influenza y parainfluenza). Estos virus se transmiten de una persona a otra por el contacto directo con las secreciones nasales o a través de gotitas que quedan suspendidas en el aire cuando una persona enferma tose o estornuda [2].

No obstante, no todos los niños contagiados acaban con bronquiolitis. Existen algunos factores que predisponen al niño a padecer una bronquiolitis son [2];[4]:

  • Exposición al humo del tabaco
  • Edad menor de seis meses
  • Vivir en condiciones de hacinamiento
  • Falta de lactancia materna
  • Prematuridad (haber nacido antes de las 37 semanas de gestación)
  • Predisposición genética o familiar (niños con antecedentes familiares de asma, dermatitis atópica, etc.) aunque esta afirmación se encuentra, aún hoy, muy en discusión.

Síntomas

Síntomas

Durante los días previos a la manifestación de la bronquiolitis, el niño suele tener síntomas catarrales leves con tos y mocos y, posteriormente, entre dos y cinco días después, aparece la bronquiolitis. Esta enfermedad es consecuencia de una inflamación de las paredes de los bronquiolos y, consecuentemente, la obstrucción parcial de los mismos que produce dificultad respiratoria, y ruidos respiratorios en forma de pitos característicos de esta enfermedad: las sibilancias [4].

Los síntomas de esta enfermedad son variables para cada niño. Típicamente presenta dificultad para respirar (fatiga) y a veces se oyen ruidos respiratorios agudos o pitos (sibilancias) cuando respira. La respiración se hace más rápida, el niño puede comer menos y estar más irritable. A medida que se incrementa el esfuerzo para respirar, las fosas nasales del niño se dilatan con cada respiración y los músculos situados encima de las costillas se hunden (tiraje) al inhalar el aire. Los síntomas abarcan [1];[3]

  • Tos seca.
  • Ruidos respiratorios agudos (sibilancias).
  • Dificultad respiratoria.
  • Fiebre, aunque suele aparecer en pocas ocasiones, si se presenta, ésta es moderada estando entre los 38-39 ºC. En niños menores de un mes puede aparecer incluso hipotermia (temperatura corporal inferior a la normal).
  • Tiraje o retracción de músculos costales.
  • Aleteo nasal en bebés.
  • Respiración rápida.
  • Algunas veces, los niños, pueden presentar una infección del oído asociada a la bronquitis.

Esta sintomatología, sin embargo, puede variar según la edad del niño afectado. Así, si el niño tiene más de dos años, los bronquiolos son lo suficientemente grandes como para no obstruirse cuando se inflaman. Por eso, en estos niños no suele aparecer dificultad respiratoria. Además, la inmunidad (defensas) a esta edad está más desarrollada, evitándose la progresión del virus al resto de los pulmones. En niños mayores de dos años, los síntomas son los mismos que los de un cuadro catarral [4].

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

Mientras los síntomas sean similares a los de un catarro es prácticamente imposible diagnosticar una bronquiolitis. De hecho, en ese momento todavía no puede hablarse de bronquiolitis. Posteriormente, sea o no evidenciable la dificultad para respirar, el diagnóstico definitivo lo hace el médico mediante una exploración del niño y auscultación pulmonar. Los signos que aparecen en las bronquiolitis son [2];[4]:

  • Tos característica, de forma que un profesional con experiencia puede sospechar esta enfermedad tan solo con oírla.
  • Ruidos respiratorios que se oyen al auscultar el tórax con un estetoscopio.

Una vez realizada la exploración física y, si el médico así lo precisa, puede ser necesaria la realización de determinadas pruebas diagnósticas, como son:

  • Gasometría arterial, es una prueba de sangre para conocer los niveles de oxígeno del niño.
  • Radiografía de tórax.
  • Cultivo de las secreciones nasales para conocer cuál es el virus que está causando la bronquitis.

Tratamiento

Tratamientos

Lo más importante es no exponer al niño al humo del tabaco, especialmente dentro del hogar y mantenerlo alejado de ambientes cargados (humos de cocina, bares, etc.).

Suele ser útil colocarlo semiincorporado boca arriba (para facilitar la respiración) y mantener sus fosas nasales despejadas. Si hay fiebre se tratará con las medidas y antitérmicos habituales.

Otras medidas que pueden ayudar a la pronta recuperación del niño y que deben ser consultadas con su pediatra, son [1];[2];[4]:

  • Percutir la zona torácica, dando palmaditas en la espalda y en el pecho para movilizar la mucosidad.
  • Realizar al niño lavados nasales frecuentes y aspirarle, si fuera necesario, las secreciones con una perilla de goma.
  • Beber suficientes líquidos. La leche materna o la leche artificial son perfectas para niños menores de un año.
  • Respirar aire húmedo, ya que ayuda a aflojar el moco.
  • Descansar mucho.

Dado que la causa principal es un virus, el tratamiento es sintomático y los antibióticos no son útiles. A veces el niño con bronquiolitis puede necesitar medicación con broncodilatadores en aerosol (sustancias que dilatan el bronquio para permitir el paso del aire) u otro tipo de sustancias [4]. El Pediatra será quien determine la conveniencia de este tipo de tratamientos, ya que la mayoría tienen poco efecto sobre la bronquiolitis y con frecuencia esta enfermedad no necesita tratamiento alguno.

Perspectivas

Perspectivas a largo plazo

Normalmente, los síntomas mejoran al cabo de una semana y la dificultad respiratoria por lo general mejora al tercer día [2].

Es frecuente, en algunos niños con cierta predisposición, padecer síntomas similares después de cada proceso catarral. Estos cuadros pueden ser nuevas bronquiolitis, si bien lo habitual es que sean “episodios de broncoespasmo”. En realidad lo que sucede es que los bronquios y bronquiolos que se dañaron en la primera bronquiolitis se hacen “hiperreactivos” o muy sensibles de forma que, en presencia de un nuevo catarro reaccionan contrayéndose (broncoespasmo) y provocando de nuevo, una obstrucción al paso del aire. Este fenómeno de hiperreactividad bronquial (reacción exagerada del bronquio frente a un estímulo) suele curar progresivamente antes de los 2-4 años. A veces se mantiene más allá de los 4-6 años y entonces podría hablarse de asma [4].

Saber +

Saber más

¿Cuándo acudir al pediatra? Síntomas de alarma en el caso de bronquiolitis diagnosticada:

Una vez que el pediatra ha diagnosticado al niño de bronquiolitis, deberá acudir a la consulta de revisión que le haya programado. La evolución de la enfermedad es lenta y es necesario tener paciencia. Consulte con el médico inmediatamente o acuda al servicio de urgencias si el niño con bronquiolitis presenta [1];[2]:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Disminución importante de la frecuencia cardiaca.
  • Color de la piel azul.
  • Uñas azuladas.
  • Imposibilidad para caminar o para comer.
  • Presenta respiración superficial y rápida.
  • Aumento de la dificultad respiratoria.
  • Aleteo nasal o hundimiento de los músculos del tórax en un esfuerzo por respirar.

Más información

¿Tiene alguna relación la bronquiolitis con el asma?
¿Cómo puedo prevenir la aparición de bronquiolitis?

Bibliografía

[1] Asociación Española de Pediatría 2007Available from: URL: http://www.aepap.org/familia/bronquiolitis.htm
[2] Medline Plus 2007Available from: URL:     http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000975.htm
[3] emedicine from webMD 2010Available from: URL: http://emedicine.medscape.com/article/961963-overview
[4] Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria 2010Available from: URL: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/bronquiolitis.htm

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